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Mercadillo La Canica 7 de mayo en el EKO!

Sí, que está al caer, que es el domingo 7 de mayo de 11 a 19 en el
EKO, ¡¡qué no queda na’!!

Que va a haber muchos puestos, de to’: artesanía textil, productos de higiene, comida rica (preparada, conservas, miel), ropa creativa,
cervezas artesanas, arte en papelería, ganchillo, etc.. Si lo que
falta es lo que tú haces ven y pon un puesto.

Y habrá una reunión de grupos de consumo que se podrá enredar y
consumir de las producciones que tienen los proyectos de la Canica. Lo dicho, si te quieres subir al carro del mercado apúntate en el pad o escríbenos a vuelta de correo y te adjuntamos.

Además contaremos con charlas, animación musical, talleres y tras
echar el cierre a las 7 seguiremos un rato con cafeta a cargo de
compas caniquerxs.

¿Qué donde es?, ESLA EKO, calle Ánade, 10 (Metro Oporto). Más detalles en el cartel de abajo. Ayudanos a rularlo para petarlo!

IMPORTANTE: si quieres enredarte y echar una mano súmate a alguno de nuestros grupos de trabajo. Prioritario: contar con manos para la mesa informativa, realizando altas en la comunidad virtual y cambiando euros por canicas en turnos de 3 horas. Acordamos remunerarlo en 10 canicas por hora. Que así podéis intercambiar y dar vidilla a nuestra comunidad, qué somos algo más que una moneda alternativa!!

Estamos para enredarnos.

Os esperamos, ya sabéis, el domingo 7 a las 11:00.

 

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº11

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Boletín en PDF
]

13-Feb-2017 — Central de Abastecimiento [2]

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº11

Vamos a empezar este número con una reflexión, para variar:

La Economía Social es una especie de realismo mágico subvencionado por el Estado que parte de una premisa delirante: el capitalismo es reformable y puede regirse por un código ético. El resultado de llevar esta premisa tan errónea a la práctica es la creciente mercantilización de las posibles soluciones a los problemas causados por el capitalismo: el negocio de la inserción social, el negocio de la lucha contra el cambio climático, el negocio de la cooperación internacional, etc. Por eso, la principal crítica que tenemos contra la Economía Social es que carece del poder transformador del que presume, puesto que no se puede remediar el capitalismo con más capitalismo. Cuando hemos formulado esta crítica en debates con representantes de la Economía Social se nos ha contestado, con razón, que es muy fácil criticar sin presentar alternativas.

El pasado 2 de febrero se celebró en Madrid un encuentro llamado
Finanzas de transformación, en el que se presentaron proyectos señeros de la Economía Social como Fiare o Coop57. Pero esta vez hubo una diferencia con respecto a eventos similares del pasado. Una de las cuatro ponentes, la compañera G., que asistía en calidad de redactora de El Salmón Contracorriente, introdujo por primera vez a la canica en el censo de monedas sociales. En el turno posterior de debate intervino además otro compañero de La Canica para ampliar la información. No hubo críticas. Se dejaron las comparaciones al juicio del público asistente. Y funcionó. Notamos más simpatía hacia nuestras ideas ahora que las podemos pronunciar a favor de algo concreto que cuando lo hacíamos en contra de todo. En conclusión, para ir cerrando esta reflexión con que hemos empezado el boletín: no hay mejor propaganda que la propaganda por el hecho. La Autogestión es un movimiento que se demuestra andando.

COLECTIVIZACIONES: PRIMERA LLUVIA DE IDEAS

El 1 de Febrero, en el Rocódromo de Carabanchel, tuvimos la primera sesión de estudio de las colectivizaciones. El planazo. Como se advirtió en la convocatoria, no se trataba todavía de tomar decisiones sino de disparar ideas al aire, debatir, soñar.

Y eso hicimos. Primero, dimos varias vueltas a la tierra, buscando
suelo fértil para plantar frutales, verduras y cereales. Luego, la
imaginación nos transportó en furgoneta eléctrica. Después, se nos
ocurrió que uno de los puntos de reparto de la furgoneta eléctrica
fuera una cocina industrial con registro sanitario en regla, para que
todos los proyectos de La Canica que se dediquen al procesamiento de alimentos lo usen a discreción. La idea es socializar no sólo bienes sino males (como la documentación burocrática, NIF, licencias de actividad, etc.) Por último, inauguramos una “biblioteca pública de herramientas” de La Canica, donde los utensilios que hagan falta para cocinar, arar o reparar furgonetas eléctricas estén a disposición de todas.

Podéis echar más leña al fuego de las colectivizaciones en: https://titanpad.com/colectivizando
[3]

Hay un grupo de trabajo espontáneo, abierto a la participación de
todas, que ya está recabando datos y preparando el proceso.

SOLIDARIDAD: AGUA PARA EL EKO

El asedio es implacable y el enemigo les niega hasta el agua. Pero las
compañeras del Eko continúan organizando la resistencia. Nuestra
fuerza, ahora y siempre: la unión y la solidaridad. En este caso, hay
que sumar a las fuerzas tradicionales ese ingenio carabanchelero que es marca de la casa. Más detalles de la ingeniosa campaña, para
quienes queráis apoyar:

http://eslaeko.net/2017/01/aguaparaeleko/
[4]

LA CANICA EN SEGOVIA

El pasado 21 de enero, estuvimos invitadas por el CSOA La Tormenta para presentar nuestra Comunidad en Segovia. La convocatoria, organizada con mucho  cariño por las compañeras segovianas, fue un éxito de asistencia y participación. Dimos 31 altas en La Canica, a pesar de nuestros estrictos requisitos de admisión, que fueron expuestos con claridad para evitar malentendidos:

  • Aquí nadie es más que nadie. Tolerancia cero con quienes
    ejercen autoridad sobre otras personas o las representan sin su
    permiso. Ni jefes ni políticos.
  • Aquí no hay más órganos de decisión que las Asambleas. Si las
    segovianas quieren tener su propia Asamblea, completamente autónoma y vinculada con otras Asambleas de La Canica a través del libre acuerdo, pues mejor. Más divertido.
  • Aquí estamos por la revolución social, en transición hacia la
    autogestión generalizada de la sociedad. Sólo pedimos que cada cual aporte lo que pueda para lograr este fin. A ver si entre todas
    conseguimos que no se quede en una bella declaración de
    intenciones.

A veces nos han reprochado que no seamos más inclusivas. Y la verdad es que nos sabe mal tener que dejar a gente fuera. Por eso, siempre rogamos a quienes se sienten marginados que nos indiquen cuál de las tres barreras les impiden el acceso a nuestro selecto club. ¿Necesitan ayuda para dejar de dar órdenes o representar a gente sin permiso? ¿Se les hace muy cuesta arriba decidir en Asambleas? ¿Qué órganos de decisión van mejor con sus nervios sensibles: curias, consejos de administración o de ministros, comités centrales…? ¿Tienen problemas de movilidad para transitar del capitalismo a sistemas autogestionarios? Dependiendo de su caso concreto, podemos recomendarles espacios de acogida especializados en personas con su perfil de exclusión social: alguna capitanía, una concejalía o un obispado, la dirección general de una PYME, etc.

A las 31 privilegiadas que el pasado día 21 de enero sí pasaron el corte en Segovia: ¡Bienvenidas, compañeras!

NO SÓLO DE INTERCAMBIOS VIVE LA CANICA

Este apartado es para recordarnos que La Canica es una transición hacia un tipo de relaciones comunitarias desmercantilizadas, donde aportemos en función de nuestra capacidad y tomemos según nuestra necesidad. Como sabéis, esto está sucediendo ya a muchos niveles. Las aportaciones (en horas de trabajo de todo tipo o donaciones) son cotidianas en nuestra Comunidad. Quizá no sean tan visibles como los intercambios que se registran en la web, pero son precisamente esas aportaciones no contabilizadas las que nos definen, las que nos hacen tan diferentes de otras comunidades usuarias de monedas. En este boletín hemos elegido dos ejemplos muy recientes:

DONACIÓN DE LA RCA (Red de Colectivos Autogestionados)

Comenzó el año con la desaparición de la querida RCA, madrina de nuestra Comunidad e instigadora de otros ensayos autogestionarios que hoy comienzan a coger cuerpo, como la Red Logística o la Red de Compras Colectivas. Rescatamos parte de la ponencia aprobada en la Asamblea de disolución:

No hay drama porque no hay despedidas. Los vínculos creados entre nosotras a partir de nuestra asociación en la RCA están más fuertes que nunca, en realidad. Es sólo que nos estamos relacionando en otros ámbitos asociativos que nos ilusionan más y reclaman más nuestra atención: en La Canica, en Karakolas, en la Red Logística, en el Banco Expropiado, en los barrios… Visto así, lo que planteamos no es una extinción sino más bien una mudanza. La RCA no éramos nosotras sino un espacio muy concreto en el que nos relacionábamos. Ahora se trata de pasar todos los bártulos –NIF colectivizado, fondos descentralizados, cuentas y web- a espacios más amplios donde nos sintamos más cómodas.

Y el destino elegido por la RCA para dejar sus bártulos ha sido precisamente La Canica. En la próxima Asamblea toca decidir si aceptamos su donación.

CURSO ONLINE AUTOGESTIÓN

El curso se titula “Autogestión: teoría y práctica de la rebelión económica. De la utopía a la realidad.” Actualmente se está dando a través de la plataforma formativa de El Salmón Contracorriente:

http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Curso-online-Autogestion-Teoria-y [5]

Copiamos un fragmento de las bases del curso:

“Los ponentes han renunciado a cualquier tipo de retribución dineraria.  Les sobra con la satisfacción de compartir sus conocimientos y experiencias sobre autogestión con otras personas interesadas en el tema. El dinero de las inscripciones a este curso -una vez descontados los gastos de mantenimiento de El Salmón Contracorriente- se destinará íntegramente a apoyar un proyecto editorial para la difusión de la autogestión y a La Canica.”

Por otro lado, los mismos ponentes, enviaron por la lista de correos de La Canica la siguiente nota:

“Os anunciamos que tenemos previsto abrir en febrero o marzo este mismo  curso, en exclusiva y gratuitamente, a nuestras compañeras de La Canica (si hay interés, claro). Ni valoramos en canicas ni leches. Hay cosas que no tienen precio. Avisaremos con antelación de las fechas concretas.”

LA CANICA EN LOS MEDIOS

En El Salmón Contracorriente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?La-autogestion-madrilena-movida-o [6]

En Todo Por Hacer (concretamente en la página 12):
http://www.todoporhacer.org/enero-2017 [7]

En Radio Vallekas:
http://www.ivoox.com/actualidad-matinalrvk-la-canica-audios-mp3_rf_16412730_1.html  [8]

En Ínsula Libertalia:
https://insulalibertalia.wordpress.com/2016/12/08/cap-17-marejada/ [9]

COMUNICACIONES INTERNAS

Este boletín os llega directamente a los buzones a través de la aplicación  informática Community Forge pero, como sabéis, el medio de comunicación de  La Canica es la lista de correos. La lista se está usando para hacer propuestas, comentarios, enviar información interesante, convocatorias, etc.

Puede suceder que estés dada de alta en La Canica, y por lo tanto hayas recibido este boletín, pero no estés dada de alta en la lista de correos y no te estés enterando de lo que se cuece en tu Comunidad. Asegúrate y si tienes alguna duda escríbenos a canica@riseup.net [10].

Aprovechamos para señalar que en la próxima Asamblea hay un punto en que trataremos precisamente sobre las comunicaciones internas, ya que hay compañeras que se están sintiendo algo saturadas con la proliferación de correos. Si es vuestro caso, acercaros por la Asamblea para ver cómo podemos solucionar la situación entre todas.

PRÓXIMA ASAMBLEA

Lunes 27 de Febrero, en el local de Monederos, a las 19h.
https://pad.riseup.net/p/Asamblea27feb [11]

[1] http://intercambios.lacanica.org/es/node/442

[2] http://intercambios.lacanica.org/es/user/81

[3] https://titanpad.com/colectivizando

[4] http://eslaeko.net/2017/01/aguaparaeleko/

[5] http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Curso-online-Autogestion-Teoria-y

[6] http://www.elsalmoncontracorriente.es/?La-autogestion-madrilena-movida-o

[7] http://www.todoporhacer.org/enero-2017

[8] http://www.ivoox.com/actualidad-matinalrvk-la-canica-audios-mp3_rf_16412730_1.html

[9] https://insulalibertalia.wordpress.com/2016/12/08/cap-17-marejada/

[10] canica@riseup.net

[11] https://pad.riseup.net/p/Asamblea27feb

[12] http://intercambios.lacanica.org/es/user/110/account/edit

[13] http://intercambios.lacanica.org/es

La autogestión madrileña: ¿movida o movimiento?

(Descargar texto completo en PDF)

Existe un interés creciente por las experiencias de economía alternativas al trabajo asalariado y al consumo de masas. En los últimos años se multiplican los proyectos de grupos de consumo, autoempleo, cooperativas integrales, etc.

banco-expropiado

Desde una perspectiva crítica, cabe preguntarse si toda esta efervescencia no será debida únicamente a la pura necesidad de la omnipresente crisis (con la escasez de empleo y la consiguiente moderación obligada del consumo que conlleva), o bien es verdaderamente el inicio de un cambio más profundo. Si fuese sólo un acto reflejo e irreflexivo a la penuria, sería lógico pensar que al mejorar la coyuntura económica desaparecería este interés por buscar otras opciones diferentes a “lo que hay”.

No obstante, parece innegable que frente a una “autogestión” de “emprendedores” para supervivientes, promocionada incluso por las instituciones del Estado, está surgiendo otra que puede ser herramienta de cambio y escuela para una futura Economía Autogestionada que tendrá que ir de una u otra forma inserta en un proceso revolucionario más amplio (no sólo económico).

Dentro de este contexto situamos a los 24 colectivos que se dieron cita el día 9 de noviembre en Madrid para conferenciar sobre comunidades de intercambio y monedas alternativas. Lo más llamativo de este acto eran los criterios de admisión al mismo. Sólo podían participar colectivos que cumplieran los siguientes requisitos:

  • Realizar una actividad económica de producción y/o consumo sin ánimo de lucro.

  • Aspirar a la transformación social

  • Tener un único órgano de decisión: La Asamblea.

  • No tener asalariados/as ni practicar ningún otro tipo de explotación laboral.

  • No depender de subvenciones del Estado.

Nos preguntamos si, por la distinta procedencia geográfica de los colectivos asistentes1 y la amplia variedad de sus sectores de actividad2, podemos empezar a hablar de un movimiento autogestionario, más que de una moda.

El día 9 de noviembre mencionado en el párrafo de arriba es el 9 de noviembre de 2013. El fragmento está extraído de un artículo titulado “¿Está de moda la autogestión?” y publicado en la web de la RCA (Red de Colectivos Autogestionados) el 17 de noviembre de 2013. Han pasado tres años justos desde que se escribió, tiempo más que suficiente para certificar la defunción de cualquier moda. Y la autogestión sigue aquí. Ya no es pasajera. Quizá sea prematuro calificarla de “movimiento” pero es evidente que la autogestión madrileña se está moviendo. Y con unos andares muy peculiares, por cierto:

Hemos llamado “experiencia madrileña” a una serie de proyectos que están transcurriendo principalmente en varios barrios de la ciudad de Madrid, aunque también hay algunos de localidades cercanas. Son proyectos completamente autónomos, realizan sin interferencias de los demás las actividades para las que se constituyeron, son económicamente independientes, tienen sus propias Asambleas, etc. Pero, al mismo tiempo, están todos interconectados. Les impulsa un afán casi instintivo por relacionarse con otros proyectos que compartan sus mismos principios, formas de actuar y objetivos. En contados casos, como en la RCA, la relación se formaliza en redes asociativas de segundo grado (asambleas de asambleas) y hasta de tercer grado (asambleas de asambleas de asambleas). En el resto de casos, la gran mayoría, no hace falta formalizar la relación y los proyectos se vinculan entre sí por fuertes lazos de solidaridad, cooperación, luchas comunes, convivencia vecinal, etc.

Esta fluidez es una de las características más distintivas de la experiencia madrileña. Los proyectos no están construyendo una organización en el sentido más rígido del término (una estructura, un entramado, un armazón). Como un líquido vivo, han generado una corriente que se mueve y cambia continuamente y que tiende al crecimiento. Esta dinámica va impregnando progresivamente todos los aspectos posibles de la vida de las personas involucradas: la economía en todas sus fases (la producción, la distribución, el consumo, incluso el medio de cambio), la educación, la cultura, la sanidad, la vivienda, la defensa del territorio, la resistencia laboral dentro de la empresa capitalista, etc. El proceso es también sinérgico –el todo es más que la suma de las partes- pero separaremos alguna de estas partes para que el lector pueda hacerse una idea aproximada de cómo es el todo.

Estos párrafos hablan ya del presente. De hecho, están tan frescos que todavía no han sido publicados (han sido sacados de un capítulo del curso online sobre autogestión que el Salmón Contracorriente abrirá el próximo 18 de enero3.)

Probablemente, lo más significativo de la “experiencia madrileña” sea su combinación de operatividad e informalidad, toda una refutación sobre el terreno de las tesis de quienes piensan que sólo los modelos formales de organización arrojan resultados prácticos. Del laberinto de relaciones generadas durante esta corta andadura autogestionaria han surgido herramientas comunitarias de gestión como Karakolas (una aplicación informática de código libre que comparten a fecha de hoy más de 40 grupos de consumo); de insumisión fiscal como los NIF colectivizados; de cambio con moneda alternativa como La Canica; de financiación y distribución como la Red de Compras Colectivas y la Red Logística, ambas en proceso muy avanzado de constitución… En el ejercicio 2016, recién terminado, los proyectos de consumo coordinaron la distribución de 4 toneladas de mandarinas, 2 toneladas de aceite, 600 kilos de café… La constitución de proyectos productivos de autoempleo es incesante… Pero este es sólo el aspecto económico. Hay más, mucho más. Hay afectos, cuidados, música, lucha… Se han colectivizado espacios okupados, cedidos, alquilados… Se han organizado fiestas populares, se han impedido desalojos, se han impartido talleres, se han convocado actos solidarios, reivindicativos, artísticos, culturales, lúdicos…

Sin embargo, a pesar de las cifras, la diferencia con respecto a 2013 es más cualitativa que cuantitativa. El cambio experimentado tiene que ver con el mundo autogestionario, el ámbito de relaciones y operaciones donde la autogestión sucede. Hace tres años se buscaba un cimiento sólido, un modelo asociativo inspirado en el federalismo clásico. La construcción federalista es semejante a la construcción de puzles: Las primeras piezas montan un marco al que se van acoplando posteriormente otras piezas. Esta técnica asociativa funciona bien con colectivos de contornos muy delineados (de inscripción cerrada, actividad sectorial, organización vertebrada, etc.) pero no con colectivos cuya silueta cambia por meses como, por ejemplo, asambleas populares o espacios okupados (de inscripción abierta, actividades sociales muy diversificadas, organización invertebrada…) No es casualidad que las dos únicas “federaciones” que han salido de la experiencia madrileña sean la RCA y la Red Karakolas, constituidas por proyectos de autoempleo y grupos de consumo. Sin embargo, a pesar de que las dos usan la palabra “red” en sus denominaciones, ninguna es estrictamente una red. Una red tiene que ser lo suficientemente flexible para adaptarse a la forma de los proyectos que contiene, no al revés. Puede haber redes tan flexibles que los colectivos y personas envueltas no las noten, ni siquiera sean conscientes de ellas. Son más una atmósfera, un ambiente, que una red. Y esto es lo que parece estar sucediendo con la experiencia madrileña. La autogestión nunca es estática, es un proceso muy volátil que en Madrid está pasando de un estado sólido a uno gaseoso. No hay marco estatutario. No hay arquitectura orgánica. Por no haber, ni siquiera hay Asamblea4. Por eso hablamos de cambio cualitativo La red se teje sigilosamente por la interrelación de personas y colectivos que se han ido anudando en lazos afectivos, complicidades, alianzas, ilusiones, proyectos compartidos… Siendo optimistas, lo que está sucediendo aquí es que personas y colectivos están interrelacionándose entre sí casi orgánicamente, como las células y órganos de un ser vivo, creando un ecosistema autogestionado en constante evolución. En todo caso, seguro que ya no estamos delante de una moda. Esto se mueve y tiene toda la pinta de querer ser un movimiento.

Algunas de las características que presenta este aún presunto movimiento autogestionario emergente serían que:

  • No se rigen por criterios estrictamente economicistas ni se conforman con dar solución inmediata al paro o a la escasez de recursos. Ensayan nuevas formas de empoderamiento colectivo, de participación e interrelación con las personas y la naturaleza.

  • No reproducen las relaciones de producción capitalistas.

  • No reconocen la representatividad de las instituciones estatales, no acatan su legislación ni asumen como propias las formas jurídicas de sus organizaciones.

  • No están capitalizadas por siglas tradicionalmente vinculadas a los movimientos sindicales o políticos. La acción política o sindical en parlamentos o comités de empresas no entra dentro del campo de acción de los colectivos autogestionados que directamente construyen sus modelos políticos y económicos al margen de estas organizaciones capitalistas. Por otra parte, el descrédito de los partidos políticos y aparatos burocráticos sindicales es un obstáculo para cualquier tipo de entendimiento. Para un número significativo de personas involucradas en el movimiento autogestionario, la posibilidad de transformación social a través de la acción política parlamentaria dentro de las instituciones del Estado y en los comités de empresa ha quedado suficientemente refutada por la experiencia.

  • Se proponen coordinar la producción y el consumo y generar espacios públicos de propiedad colectiva no estatal ni privada, ya sea mediante proyectos integrales (como las Cooperativas Integrales que están surgiendo a nivel regional) o mediante las diversas federaciones de colectividades (de producción, rurales, etc).

  • Ensayan modelos de crecimiento basado en el asociacionismo y la afinidad. La libre asociación de personas y colectivos vinculados por el libre acuerdo e interconectadas entre sí en redes de apoyo mutuo es la fórmula elegida para crecer, antes que la clásicas estructuras centralizadas, sólidas y rígidas, fácilmente asimilables por el sistema.

  • Concluiremos con un dato esperanzador: todos estos atributos de un movimiento autogestionario insinuado en 20135 son casi un rasgo de carácter en la experiencia madrileña actual, como el buen humor o la afición al baile. Queremos decir que no ha hecho falta deliberarlas ni codificarlas. Recordamos que no hay estatutos ni estructura orgánica, ni siquiera asamblea. Lo que nos anima a pensar que esta cepa nueva es resistente a la vía institucional y a la absorción mercantil en el sistema. Pero aún es pronto para decirlo. Las cosas quieren su tiempo.

Malouney (La Canica)

 

1Madrid (capital, Sierra Norte, Vega del Tajuña…), Valencia, Valladolid, Segovia y Huelva.

2Construcción, enseñanza, alimentación, agroecología, informática, distribución, seguros, automoción, consultoría, hostelería, etc.

3http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Curso-online-Autogestion-Teoria-y

4Nos referimos a una Plenaria, una Asamblea que unifique el enjambre de asambleas diseminadas por todo Madrid.

5http://www.redautogestion.com/esta-de-moda-la-autogestion/

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº10

[Descargar Boletín en PDF]

Cuando terminamos el boletín nº9 todavía no existía el Banco Expropiado La Canica. Nadie se extrañaría, por tanto, si éste fuera el tema estrella de este nº10. Sin embargo, no vamos a tocarlo más que de refilón. Para explicar esta decisión editorial aparentemente ilógica reproduciremos un diálogo de Sopa de Gansos entre el presidente de Libertonia –Groucho Marx- y su ministro de economía:

Groucho (G): Y ahora revisaremos asuntos pendientes.

Ministro (M): Quisiera comentar los aranceles…

G: Siéntese, eso es asunto nuevo. ¿No hay asuntos pendientes? Muy bien, comentaremos asuntos nuevos.

M: Acerca de esos aranceles…

G: Demasiado tarde, ya es un asunto pendiente, siéntese.

ENTRENAMOS CON NORMALIDAD

El banco expropiado La Canica cayó como un bombazo hace un mes pero a la hora de escribir este décimo número del boletín está instalado apaciblemente en nuestro día a día comunitario. Demasiado tarde para entrar en un “boletín de novedades”. Las interesadas en saber más sobre el banco expropiado encontrarán información en:

http://lacanica.org/2016/10/12/que-es-el-banco-expropiado-la-canica/

http://lacanica.org/2016/11/29/sabado_3d-vecina-despierta-verbena-en-tu-puerta-jornada-puertas-abiertasmercadillocharlascomida-popular/

http://lacanica.org/donde/

Otro tanto sucede con la reciente feria del sábado 3 de diciembre, un éxito de crítica y público. Pero agua pasada, al fin y al cabo. Tampoco es nuevo ya el grupo de trabajo de la Central de Abastecimiento. Las compañeras arrancaron después de la pausa veraniega y su labor paciente se nota ya en la multiplicación de convocatorias, ofertas de productos de primera necesidad, diseño de material informativo, contenidos web, relaciones con medios afines, inscripciones, etc. Las compañeras están haciendo permanencias en el banco expropiado todos los martes y jueves, de 17h a 20.30h y les encanta que nos pasemos por allí para saludar, preguntar, colaborar, hacer migas, etc.

La noticia quizá más relevante es que la actividad autogestionaria en nuestra Comunidad ha dejado de ser intermitente y comienza a ser regular. La cotidianidad elevada a categoría de noticia es un arte de los diarios deportivos, donde a menudo se ven titulares como: “Cristiano Ronaldo entrena con normalidad”. Por lo que respecta a este boletín, La Canica está empezando a entrenar en el campo de la autogestión con normalidad.

TIENDA DE LA CANICA

La planta baja del Banco Expropiado ya está preparada. Hay internet desde hace dos semanas y hace tres días llegaron las primeras aportaciones de estanterías y vitrinas. También han llegado los primeros productos 100% intercambiables en canicas: 77 kilos de harina anarquista de Zamora y 15 paquetes de café Rebeldía, sembrado y cosechado por cooperativas zapatistas. No hace falta ser productora para ofrecer productos a la tienda. Por ejemplo, tres compas de La Granada han abierto la veda de los artículos de segunda mano y en la feria del sábado era posible encontrar comics, cafetera y hasta máquina de hacer hielos. Los horarios de apertura coincidirán con las permanencias del grupo de trabajo de la Central de Abastecimiento, que se está encargando de llevarla.

¿Por qué una tienda? Muchas socias tienen dificultades para distribuir los productos que ofertan, ya sea por la distancia, el transporte, horarios, etc. Para productores como cerveza Veer, por ejemplo, que fabrican en Segovia, será un alivio tener un lugar en Madrid donde dejar un pequeño stock. La ventaja es extensible a cualquier socia que haga demandas de productos en la Comunidad. Todas las que queramos tener en casa cervezas Veer, café Rebeldía, mandarinas de Frutopía, etc., podremos ir a un solo lugar a recogerlas en vez de tener que quedar con cada productor por mail y desplazarnos a siete sitios diferentes.

Por eso este proyecto tiene una importancia estratégica para La Canica. En el corto plazo, tendremos un recurso muy útil para facilitar intercambios. En el medio y largo plazo, imaginamos la tienda como el economato comunitario donde nos proveeremos de todo lo necesario para la vida doméstica y lo que se tercie. Una central de abastecimiento de verdad, a lo bestia. La novedad de la que hablaremos a continuación tiene mucho que ver con este objetivo.

RED LOGÍSTICA

Se está construyendo sobre la marcha. Incluso el nombre es provisional. El objetivo del proyecto es crear una red logística autogestionada que enlace a consumidoras y productoras afines de diferentes biorregiones de la península y más allá, para ir acelerando y profundizando en los procesos de transformación social en que estamos todas implicadas.

La Red Logística repartió su primer pedido coordinado el día 8 de noviembre. Desde entonces, realiza repartos de pedidos coordinados cada tres martes. Es decir, el próximo será el 20 de diciembre (luego el 10 de enero, 31 de enero, etc.) Después de cada reparto, los participantes están haciendo reuniones en las que van tranquilamente afinando la coordinación y la forma en que quieren relacionarse.

En los repartos y reuniones -que se celebran en el Banco Expropiado, por cierto- están participando compas de RESEB, RCC, La Granada, SOV, Mbolo Moy Dole, Nosaltres, Nodo de Carabanchel y CALMA, todos ellos de Madrid. También están la RCV, de Levante y Patácrata, de El Bierzo, y en el siguiente reparto se unirán Kiwik Nanohak, de Euskadi, y Alberto, productor autónomo de Zamora.

Uno de los objetivos operativos de la Red Logística es simplificar el trabajo que conlleva la distribución mediante la inteligencia colectiva y el uso de herramientas adecuadas. Una de estas herramientas es Karakolas, una aplicación de software libre creada por el compañero Pang y gestionada de forma asamblearia por su comunidad de usuarias.

¿Qué tiene que ver La Canica con esta Red Logística en construcción? Tres cosas. Una: los principios y objetivos autogestionarios son coincidentes. Dos: hay decenas de compañeras de La Canica que están vinculadas a uno o más de los proyectos mencionados (Nodo de Carabanchel, La Granada, Nosaltres, Karakolas, etc.) Tres: hay un punto en el orden de la próxima Asamblea proponiendo la participación de La Canica en la Red Logística.

PRÓXIMA ASAMBLEA

Será el 14 de diciembre, a las 19h, en el Banco Expropiado. Podéis ver el orden del día y hacer vuestras propias propuestas en:

https://pad.riseup.net/p/canica_14D

¿QUÉ VAS A HACER ESTA TARDE?

Nos referimos a la tarde de hoy, miércoles 7 de diciembre. A las 18h, en el Banco Expropiado, las compas del grupo de trabajo nos invitan a todas a una reunión. Copiamos la convocatoria y te animamos a asistir:

Buenas, el grupo de trabajo de la central de abastecimiento vamos a tener una reunión esta semana para compartir ideas que desarrollar y definir tareas. Aparte de ideas sobre productoras, pedidos, etc., seguro que salen otro tipo de cosas como difusión, web, la tienda canica, etc. No es tanto una asamblea como un espacio de curro para sacar adelante el cotidiano de la moneda, que implica bastantes cosas. También planteamos la reu como forma de compartir información del día a día con quien quiera conocer más a fondo la comunidad y asumir algunas tareas, así que a quienes os apetezca enredaros más, será este miércoles 7 de diciembre a las 18h en la oficina del Banco Expropiado. Beso.

NO SÓLO DE INTERCAMBIOS VIVE LA CANICA

De vez en cuando conviene recordar que La Canica es una transición hacia un tipo de relaciones comunitarias desmercantilizadas, donde aportemos en función de nuestra capacidad y tomemos según nuestra necesidad.

¿Qué podemos aportar a La Comunidad? Cada cual sabrá. Pero se nos ocurre, viendo las ofertas publicadas en la web, que tenemos un gran potencial técnico y creativo. Hay socias que dominan el medio audiovisual, artistas, músicas, diseñadoras, escritoras, maquetistas… Un video “tutorial” para ayudar a las nuevas socias a manejar la web vendría de lujo, por ejemplo. Una guía editada en papel, con información, artículos, mapas de los establecimientos donde se aceptan intercambios en canicas, etc., nos daría mucha prestancia. Pero… ¿Por qué no un programa de radio sobre autogestión? ¿O un documental sobre monedas sociales? ¿O un documental sobre cualquier otro tema, no necesariamente económico, pero realizado íntegramente por compas de La Canica, sin usar ni un solo euro?

Como diría aquel, somos muy autogestionadas y mucho autogestionadas. Y quizá lo único que hace falta para arrancar un proyecto así es una pequeña chispa que prenda la llama de la ilusión. “Pequeña chispa” en la empalagosa metáfora anterior quiere decir “currarse una propuesta y enviarla por la lista de correos”.

COMUNICACIONES INTERNAS

Este boletín os llega directamente a los buzones a través de la aplicación informática Community Forge pero, como sabéis, el medio de comunicación de La Canica es la lista de correos. La lista se está usando para hacer propuestas, comentarios, enviar información interesante, convocatorias, etc. Puede suceder que estés dada de alta en La Canica, y por lo tanto hayas recibido este boletín, pero no estés dada de alta en la lista de correos y no te estés enterando de lo que se cuece en tu Comunidad. Asegúrate y si tienes alguna duda escríbenos a canica@riseup.net.

Aprovechamos para señalar que en la próxima Asamblea hay un punto en que trataremos precisamente sobre las comunicaciones internas, ya que hay compañeras que se están sintiendo algo saturadas con la proliferación de correos. Si es vuestro caso, acercaros por la Asamblea para ver cómo podemos solucionar la situación entre todas.

ÚLTIMA HORA

La Central de Abastecimiento acaba de lanzar una oferta de aceite de oliva 100% intercambiable en canicas. Copiamos el comunicado enviado anoche por la lista de correos:

Pues ahora toca el aceite, oliva virgen de producción propia de una cooperativa de trabajo asociado: CRISOPA, en Valencia, y están dentro de la ecoxarxa GATA Morvedre.

A lo que vamos, el producto lo tiene embotellado en:

2 litros    10,20 ç

5 litros    24,50 ç


Sí habéis leído bien, el intercambio es por canicas. No se nos olvide que somos una comunidad de intercambio llamada La Canica.

FECHA LÍMITE DE PEDIDO: jueves 15 de diciembre. ESCRIBID A central@lacanica.org

DÍA DE REPARTO: se dejará el martes 20 de diciembre en el Banco Expropiado (Lavapies). Lo trae el compañero José de Frutopía junto a esas mandarinas que tan ricas están (a lo mejor habría que ir pensando en un pedido de mandarinas), pero centrémonos, ahora estamos hablando de un aceite muy rico.

LA COMPRA COLECTIVA COMO ARMA DEL CONSUMO COMBATIVO [La Acción Económica, parte 2]

Introducción al consumo combativo [La Acción Económica, parte 2][La Acción Económica, parte 1]

[Texto en PDF]

Cada vez hay más personas para quienes comprar es como votar, una elección política. No está mal. La compra alevosa pone en primer plano una cuestión que aterroriza al Estado: el ejercicio de nuestra capacidad de decisión. Nos referimos a un ejercicio diario y real, no cuatrienal ni simbólico. Pero la imagen “comprar es votar” se queda demasiado estrecha desde una perspectiva autogestionaria. La compra es sólo la mitad de un tipo de intercambio de mercado muy concreto, la compraventa, el intercambio capitalista por excelencia. Y el voto es el simulacro de decisión característico de la democracia representativa parlamentaria, el régimen predilecto del capitalismo. En otras palabras, la compra no es más que la reducción capitalista del consumo, del mismo modo que el voto no es más que la reducción estatal de la acción política. La percepción de la compra como voto es sutilmente restrictiva, no induce a pensar en tipos de intercambio no mercantiles ni en procesos políticos que impliquen el libre ejercicio de nuestra capacidad de decisión sin intermediarios.

En contraposición a un llamado “consumo responsable” que sostiene que comprar es votar está apareciendo últimamente un consumo rebelde, amotinado, que defiende que comprar es luchar y que queda vívidamente definido por grupos como La Granada[1]:

El consumo combativo es una revolución a fuego lento, el arte de convertir el potaje de garbanzos en un atentado cotidiano contra toda autoridad.

El consumo combativo es una recuperación de nuestra responsabilidad indelegable de decidir sobre todo lo que nos afecta, una responsabilidad que no estamos dispuestos a transferir a ningún representante político, sindical o religioso.

La Granada es una fruta explosiva. Somos trabajadoras y trabajadoras en lucha contra el Estado y la empresa capitalista, no un club del gourmet o un eco-centro de salud nutricional. Nuestro objetivo es debilitar al Estado y a la empresa capitalista a través de la organización asamblearia del consumo y reforzar al mismo tiempo a los colectivos productivos autogestionados.

Lo que propone La Granada es llevar la guerra de guerrillas a un terreno muy incómodo para el Estado pero transitado cotidianamente por nosotras: la jungla del consumo. El Estado tiene muchos recursos para perseguir a una masa organizada que decida entrar en un Carrefour y arrasarlo pero apenas tiene recursos para perseguir a una masa organizada que decida arrasar un Carrefour por el procedimiento contrario, no entrando nunca en él, ignorándolo. Esta es una de las grandes ventajas del boicot, que puede hacer un daño enorme al capitalismo con una exposición mínima a la represión. Eso sí, nos referimos a un boicot “bien entendido”, tal y como lo describen las compañeras de Debate Anarquista.:

Una acción coordinada para no comprar en una empresa capitalista concreta no daña al capitalismo si nos vamos a comprar descoordinadamente a otras empresas capitalistas. El boicot, bien entendido, es una coordinación del consumo, es decir, la planificación de dónde no vamos a consumir tanto como la coordinación de dónde sí vamos a hacerlo[2].

La simple orquestación de una “no compra” es un boicot a medias, inconcluso, quizá efectivo en campañas reivindicativas puntuales pero carente de profundidad revolucionaria. De aquí surge la idea de la “compra colectiva” como culminación de la “no compra colectiva”, un perfeccionamiento del boicot.

La compra colectiva como arma del consumo combativo puede llegar a hacerse en el mercado capitalista y compartir bastantes de los criterios del consumo responsable, como veremos enseguida, pero la intencionalidad subversiva lo trastoca todo[3]. El consumo responsable puede ser fácilmente recuperado por el sistema, convertirse en un eslogan de marquesina subvencionado por el Ministerio del Buen Rollo; entrar en el temario de Educación para la Ciudadanía; mercantilizarse como el bicarbonato de una clase media urbana con malas digestiones de conciencia o salir en portada del próximo suplemento dominical de El País. Pero el consumo combativo es ya irrecuperable, no tiene remedio. Cada acto de consumo –que no tiene por qué ser necesariamente una compra[4]- es doloso, tiene el punto de mira puesto en la transformación del sistema económico y político.

La compra colectiva como arma del consumo combativo.

[…] no nos contentamos con organizar nuestro consumo de alimentos. Queremos organizar el consumo de toda clase de productos y servicios básicos, de todo lo necesario para la vida. De hecho, aspiramos a una sociedad en que la producción esté determinada por el consumo y no al revés, como sucede bajo el capitalismo.

Entendemos la compra colectiva como una forma de continuar desarrollando nuestra cada vez más desarrollada organización del consumo. Con Karakolas no sólo hemos perfeccionado herramientas sino, más importante aún, estructuras de coordinación y toma de decisiones conjuntas: Redes asociativas que pueden crecer sostenidamente y sin afectar la autonomía de cada grupo integrante.

Las compras colectivas tendrían dos objetivos:

El prioritario, crear “círculos virtuosos autogestionarios”. Se trata de desviar el consumo de todos los productos que podamos a proveedores que no exploten a trabajadores, que se organicen de forma asamblearia como nosotras y respeten nuestros criterios ecológicos. Esta demanda concentrada fortalece a los productores autogestionados, que son entonces capaces de mejorar su oferta a los consumidores autogestionados (ampliando la variedad, mejorando la calidad, ajustando precios, etc.) Y vuelta a empezar en ciclos cada vez más potentes. De esta manera nuestras compras estarían sirviendo directamente para fomentar la economía alternativa que perseguimos.

El secundario, romper “círculos viciosos capitalistas”. Hay multitud de productos de uso cotidiano que todavía no podemos encontrar en la Autogestión y tenemos que comprar al capitalismo (pilas, bombillas, papel, menaje, herramientas, etc.) Nuestra demanda desorganizada de estos productos potencia la lógica productivista capitalista que, regida por la máxima obtención de beneficio al menor costo posible, agrava la explotación laboral, el ecocidio (o destrucción de la naturaleza transformada en recurso mercantil), el control monopolístico de los precios, etc. Cada ciclo, cada rotación de stocks en las estanterías del supermercado, empeora la situación. Con la compra colectiva podemos romper estos círculos viciosos (por ejemplo, mediante la promoción de proyectos autogestionados con el dinero obtenido en los descuentos)…

El texto recién citado está sacado de una ponencia tratada el 24 de septiembre pasado en la Asamblea de Karakolas, integrada actualmente por más de 40 grupos de consumo. Para la última parte, referida a la ruptura de “círculos viciosos capitalistas”, se manejó un trabajo del extinto colectivo Banda Ancha publicado en 2012 bajo el título “La compra colectiva como instrumento de lucha contra el capitalismo”, del que rescatamos los siguientes párrafos:

En el mercado capitalista, toda compraventa es una negociación entre partes contrarias. Llamamos compra colectiva a la compra organizada en red con el objeto de conseguir mayor poder de negociación frente a las empresas capitalistas, la parte contraria. A mayor fuerza de compra, más poder de negociación.

El efecto inmediato de la compra colectiva es el abaratamiento del precio del producto. A las empresas capitalistas les suele salir rentable sacrificar márgenes de beneficio a cambio de volumen de venta. En otras palabras, con la compra colectiva aplicamos el mismo principio que cuando regateamos descuentos con el tendero por comprar tres unidades de un producto en lugar de uno, pero a lo bestia. Obviamente, una compra colectiva orientada sólo a la reducción de precios no hace más que alimentar el consumismo desaforado del que se nutre el capitalismo. De hecho, existen varias páginas de comercio online que obtienen cientos de millones de euros de beneficio anuales por el procedimiento de mercantilizar compras colectivas. Pero nuestra forma de salirnos de este círculo vicioso consumista es donar el beneficio obtenido en la compra colectiva a proyectos sin ánimo de lucro que tengan una intencionalidad revolucionaria. Es decir: invertir el beneficio de la compra en la destrucción del vendedor. Sólo por esto, merece la pena organizar la compra de los productos que compramos desorganizadamente en el Carrefour (bombillas, pilas, papel higiénico, etc.)

Pero hay más. A medio plazo, podremos conseguir mucho más que descuentos mediante la organización de nuestras compras. Podremos intervenir en los procesos de producción y distribución de nuestros proveedores capitalistas, por ejemplo, o en las condiciones laborales de su plantilla asalariada. La simple perspectiva de perder un cliente con un potencial de compra masivo puede obrar milagros en la “responsabilidad social corporativa” de las empresas. La fuerza de compra es el factor principal pero no el único. Hay otros factores que incrementan también nuestro poder de negociación. Un colectivo organizado de consumidoras siempre representa una amenaza mayor para la empresa capitalista porque dispone de más medios de defensa y ataque que la consumidora aislada (cajas de resistencia para sostener acciones jurídicas, impagos coordinados, campañas públicas de desprestigio, boicots, etc.)
Por último, a una escala suficiente, las compradoras organizadas seremos capaces de dar la espalda a las empresas capitalistas y hacer viables proyectos autogestionados que fabriquen bombillas, baterías, paneles solares, etc. Ese momento llegará cuando seamos capaces de financiar los medios de producción necesarios y garantizar la demanda.

La RCC (Red de Compras Colectivas)

En junio de 2015, la RCA acordó impulsar una Red de Compras Colectivas. Paralelamente, por las mismas fechas, Faircoop inició un proyecto muy similar en el marco de su mercado virtual Fairmarket. En julio de 2016, compañeros de la RCA y Faircoop descubren por casualidad que están trabajando en proyectos convergentes e inician inmediatamente una colaboración que acelera el proceso de constitución de una RCC de dimensión internacional. En Madrid, animadas por el impulso, las Asambleas de La Canica y Karakolas acordaron unirse a la RCC el 17 de septiembre y el 24 de septiembre, respectivamente.

Las compañeras informáticas están ultimando la adaptación del software de Karakolas y Fairmarket a una aplicación que tendrá un funcionamiento muy parecido al de una plataforma de crowdfunding. Los colectivos adscritos a la Red podrán realizar propuestas de compras colectivas de un producto a través de la RCC, fijando una cantidad mínima de unidades y un plazo de tiempo para alcanzarla. Si el total de los pedidos no llega a la cantidad mínima en el plazo fijado, la propuesta de compra se considerará rechazada y el dinero adelantado se retornará. Las comunidades usuarias de monedas alternativas podrán establecer intercambios en faircoins, canicas, ecos, etc.

Los contactos con proveedores se han iniciado ya. De hecho, aunque la aplicación no está aún operativa, la RCA ha aprobado una primera compra de 600 kilos de café Rebeldía, producido por cooperativas zapatistas y distribuido por una Asociación solidaria de Barcelona adherida a Fairmarket. La compra se ha efectuado para garantizar existencias de café en 2017, ya que los pedidos a las productoras zapatistas en lucha se hacen anualmente -cada mes de octubre- para facilitar la programación de su temporada. También se está mirando la posibilidad de abrir un canal de importaciones con ERT argentinas (Empresas Recuperadas por los Trabajadores) y con cooperativas textiles de la Rojava kurda, otra de esas regiones del mundo donde se está ensayando la autonomía libre asociacionista, sin Estado ni patrones ni patriarcas. Ya dentro del espacio europeo, las compañeras griegas de la fábrica okupada VIO.ME nos han enviado su catálogo de productos de limpieza, que empieza literalmente así:

Nosotras, las trabajadoras de VIO.ME en lucha, liberadas de los jefes, continuamos resistiendo a pesar de la presión y las maniobras legales que se operan a nuestras espaldas. Nos resistimos como trabajadoras a abandonar la fábrica y perseveramos en nuestra demanda central: Las fábricas, así como toda la riqueza social, deberían ser gestionadas por quienes las producimos.

Por último, la RCC cuenta con la estructura legal necesaria para enfrentarse a los obstáculos burocráticos a los que tendrá que enfrentarse[5]. Aunque la tercera entrega de nuestro serial titulado “La Acción Económica” tratará precisamente de este tema, no podemos evitar la tentación de adelantar un par de apuntes. Sólo los colectivos con poca personalidad confunden su identidad con la de una “persona jurídica” o se identifican con “Números de Identificación Fiscal” (NIF). De las empresas capitalistas hemos aprendido que las personas jurídicas son como los vehículos, las hay de todas clases, para usos deportivos o industriales, para embestir escaparates en los alunizajes o ponerse a salvo después de atracar bancos. Por cierto, una Sociedad Limitada puede ser el escudo instrumental de una Asamblea de trabajadoras y una Cooperativa puede ser la tapadera de una penitenciaría laboral que exprime a miles de trabajadoras[6]. Las escrituras notariales e inscripciones registrales no determinan las relaciones de producción. La explotación laboral es un fenómeno económico, no jurídico, que en el caso concreto del asalariado se da cuando el factor de decisión en una unidad productiva (tienda, taller, bar, almacén, etc.) es el capital y no el trabajo.

Pero todo esto se verá más tranquilamente en el siguiente episodio de “Acción Económica”, si el tiempo y las autoridades lo permiten.


[1] http://lagranada.org/. Grupo de consumo constituido en 2014 y adherido a la RCA.

[2] Fragmento de una propuesta de la D.A. (Debate Anarquista) a la COA (Coordinadora Obrera Anarquista). La D.A. es un colectivo de Madrid adherido a la COA que sintetiza planteamientos del anarcosindicalismo, de donde proviene, con planteamientos del consumo combativo. Por ejemplo, en la misma propuesta citada:
El capitalismo también nos explota a través del consumo, no sólo laboralmente. De hecho, la explotación a través del consumo es imprescindible para mantener a la clase trabajadora en un estado de perpetua dependencia del salario capitalista. Consecuentemente, no plantear batalla al capitalismo en el frente del consumo equivale a reforzar sus posiciones en el frente de la producción
https://adargainfo.com/coaweb/directorio

[3] Incluso la iconografía. El carrito de la compra ya no es una urna rodante donde depositamos votos sino un tanque, como en el logo del proyecto Carro de Combate, que adopta además el lema “¡consumir es un acto político!”
http://www.carrodecombate.com/

[4] Desde una perspectiva autogestionaria, la organización de la compra no sólo es un acto de desobediencia sino el inicio de la transición hacia otras formas de intercambio entre consumidoras y productoras. La transición se opera en distintos niveles. En Madrid, por ejemplo, La Canica ha pasado del intercambio de mercado capitalista al intercambio de mercado mutualista con moneda alternativa. El Nodo de Carabanchel ha dado un paso más adelante, dejando atrás los intercambios mercantiles y ensayando con éxito intercambios recíprocos desmercantilizados, basados en la colectivización de medios de producción. Otros experimentos comunitarios con la propiedad colectiva del producto del trabajo han saltado incluso a formas de intercambio comunistas libertarias, como la “toma del montón” en función de las necesidades de consumo.
http://nodocarabanchel.net/

[5] Destacamos aquí un juguete nuevo aportado por Faircoop. Se trata de Freedom Coop, la primera SCE de la que tenemos noticia. Una SCE (Sociedad Cooperativa Europea) es una figura societaria tan rara que la propia Comunidad Europea tuvo que asignar una partida presupuestaria para darla a conocer, sin mucho éxito. Para constituir una SCE se necesita un capital social de 30.000€ y dos sociedades cooperativas radicadas en dos países distintos de la Unión Europea.

[6] Otro tanto cabe decir sobre cualquier otra documentación legal como, por ejemplo, un contrato de trabajo. No es raro que colectivos autogestionados finjan relaciones contractuales laborales para generar derechos a prestaciones o, al revés, que empresas capitalistas finjan relaciones contractuales mercantiles con sus asalariados para abaratar costes salariales, evadir cotizaciones a la seguridad social, etc.

 

LA ACCIÓN ECONÓMICA

(Descargar texto completo en PDF)

Hay mucho escrito sobre la represión policíaca del Estado pero en lo relativo a la represión económica estamos todavía casi en blanco.

La represión se alimenta del miedo. Generalmente, del miedo a ser atacadas, torturadas, enjauladas… La represión económica se alimenta concretamente del miedo a la escasez. Y no hay que desdeñar el poder paralizante de este miedo en sociedades capitalistas occidentales como la nuestra, mal criadas durante décadas en la banalización del consumo y la acumulación espectacular de la mercancía. La amenaza de la escasez es mucho más aterradora para quienes hemos atravesado estos espejismos de abundancia o, más bien, hemos sido atravesados por ellos1.

No es de extrañar, pues, esta tendencia reciente a la agudización de la represión económica, que el Estado español ha cronificado con la conversión de tipos penales en tipos administrativos de la “ley mordaza”2. Lo primero que nos dice este cambio de penas por multas es que la represión económica funciona por lo menos igual que otras clases de represión, cuando no mejor. Ningún Estado modifica una táctica represiva sin asegurarse de que cumple con eficacia sus objetivos, que son principalmente dos: disuadir y distraer. Disuadir al mayor número posible de personas de que se asocien y organicen para luchar contra él. Distraer a las Asociaciones Libres de su actividad normal. Las Asociaciones Libres están dilapidando recursos materiales y miles de horas de militancia en la consecución de fondos para el pago de multas, fianzas, etc. Peor aún: no sólo pierden el tiempo en una actividad defensiva que les distrae de su actividad normal sino que el fruto de esta actividad revierte directamente en el reforzamiento del enemigo, el Estado, que recauda por esta vía del pago “voluntario” o por la vía ejecutiva de embargos millones de euros. El beneficio es aún mayor si se restan de la cuenta de pérdidas y ganancias del Estado los gastos de manutención por recluso que éste deja de soportar cada vez que un ingreso en prisión se conmuta por una multa3.

En resumen, la represión económica disuade y distrae pero además fortalece al Estado, que extrae de ella un beneficio con el que financia más equipamientos, sueldos e infraestructuras represivas. Sólo por esto, un estudio de la represión económica que hemos postergado durante demasiado tiempo era acuciante. Pero hay más. La resistencia a la represión económica estatal, tan poco explorada, está llena de posibilidades. El violento latrocinio estatal está resquebrajando esa imagen mitológica del Estado como organización depositaria del bien público, ocasionando que cada vez más personas se deslicen de un sentirse legitimadas a eludir el pago de multas a un sentirse legitimadas a eludir el pago de impuestos. Los actos legítimos de desobediencia económica se afianzan además por el descubrimiento de nuevas formas de resistencia. Muchas personas que se quedaron en la ruina, sin nada, y están aplastadas por deudas que nunca podrán pagar han descubierto fortuitamente la “insolvencia”, lo más parecido a la invulnerabilidad contra la represión económica. La mayor ventaja de una ruina sobrevenida accidentalmente (es decir, por el expolio depredador de bancos, Estado, etc.) es que la siguiente ruina ya no nos cogerá por sorpresa, incluso se puede programar. La programación de la ruina, que en el argot legal se conoce como “insolvencia punible”, es una táctica de elusión de pagos a acreedores que los usurpadores de los medios de producción y las plusvalías llevan practicando siglos4. Las Asociaciones Libres están empezando a incorporarlas ahora en su arsenal para sus propios fines de clase revolucionaria5.

Y aquí es donde la cosa se pone interesante. Las Asociaciones Libres están precipitando la insolvencia de sus asociadas mediante la titularización societaria de propiedades particulares, usando personas jurídicas instrumentales como Asociaciones o Cooperativas. Pero lo que comienza como un mero cambio de titularidad de la propiedad se convierte a menudo en un cambio real de régimen de propiedad. Las Asociaciones libres no se conforman con una titularidad colectiva que no es más que el disfraz de una propiedad privada sino que, ya puestas en faena, se atreven a ensayar usos distintos de la propiedad (colectivistas, comunistas, comunalistas, etc.) Estos experimentos con el régimen de propiedad no se inician sólo por un cambio circunstancial de la titularidad. Las Asociaciones traen ya un rodaje previo en el uso compartido de comida, ropa, libros, etc, a través de redes de apoyo mutuo. Y este entrenamiento en la colectivización de objetos de consumo ha generado la confianza necesaria para dar el paso siguiente a la colectivización de medios de producción. Es todo un proceso. Y no sólo operativo, también narrativo. La miseria ha espoleado el debate sobre las causas y los agentes de la miseria. La represión económica del Estado y las crisis inducidas cíclicamente por el capitalismo transnacional han provocado un cambio de perspectiva, una comprensión menos resignada de los mecanismos de dominación. Como en todo proceso revolucionario, es difícil decir cuándo se está haciendo “teoría de la práctica” o “práctica de la teoría”. Por ejemplo, se subvierten las relaciones de propiedad casi al tiempo que se explica la necesidad de subvertirlas. Los ejercicios prácticos con la insolvencia programada o con la okupación llevan a un mejor discernimiento teórico de conceptos como “titularidad” y “uso”. Cuando hablamos de propiedad privada o propiedad colectiva, ya no nos referimos a la titularidad, ese artificio estatal6, sino al uso que las personas y colectivos hacemos de ella. Puede haber propiedades de titularidad privada y uso completamente colectivizado y al revés.

Estos procesos de transformación colectiva, esta práctica revolucionaria entrelazándose con su teoría, rompen los esquemas de una represión económica diseñada para atemorizar a individuos considerados como propietarios privados de bienes de consumo y de medios de producción. En tanto que propietarios privados, el Estado nos puede atacar secuencialmente, de uno en uno, depositando multas y notificaciones de embargo en cada buzón. Pero los ataques económicos contra una Comunidad tienen que enmarcarse ya necesariamente en actos de guerra7, sin careta, y estas son situaciones que el Estado procura evitar dentro de sus fronteras porque la guerra a cara descubierta destruye esa imagen sagrada de institución cuya existencia es apriorística, está fuera de toda discusión. El eterno antagonismo entre el principio de no delegación de las Asociaciones Libres y el principio de autoridad representativa del Estado se desvela en los conflictos comunitarios, momentos en que su misma razón de ser queda expuesta al escrutinio público y, por lo tanto, momentos de máxima vulnerabilidad. Para sobrevivir, el Estado tiene que impedir a toda costa el proceso por el que se hace evidente su inutilidad: la unión libre asociacionista. En otras palabras, tiene que recurrir constantemente a la división, empezando por la división de La Tierra en parcelas numeradas y separadas por cercas8. Una propiedad cerrada modela una mentalidad cerrada. La mentalidad de propietario privado es individualista, desconfiada, nerviosa. Su supervivencia no depende de las relaciones sociales solidarias sino de la acumulación de bienes de consumo y medios de producción. Por eso tiende a acaparar y a estar en estado permanente de alerta, puesto que los demás son competidores, intrusos o ladrones en potencia. Sin embargo, los terrores nocturnos a la escasez desaparecen cuando el propietario privado, individuo reprimido y aislado, pasa a ser un individuo libremente asociado, un “copropietario” que cuenta con el respaldo solidario de su Red de Apoyo, su Cooperativa, su Comuna, etc. El cambio en las relaciones de propiedad afecta directamente a las relaciones de producción, por estar ambas íntimamente ligadas. La jerarquía empresarial es intrínseca a la propiedad privada de los medios de producción. Pero a la propiedad colectiva de los medios de producción le corresponde una toma de decisiones colectiva: la Asamblea.

En conclusión, urge encarar la lucha contra la represión económica por las dos razones apuntadas: Primero, es un tipo de represión que está dando excelentes resultados al Estado y que se está intensificando en las sociedades del “primer mundo”, donde el capitalismo nos explota a través del consumismo tanto o más que a través del productivismo. Segundo, la resistencia está llena de posibilidades; ofrece nuevas técnicas como la insolvencia programada, la constitución de sociedades instrumentales, la insumisión fiscal, etc., y tiene un gran potencial para subvertir las relaciones capitalistas de producción y propiedad. Si la propiedad privada modela un cerebro de propietario jerárquico, egoísta e insaciable, la propiedad comunal puede modelar un cerebro de propietario libertario, solidario y satisfecho.

Aparte de estas dos importantes razones añadiremos una ventaja complementaria: Las técnicas de resistencia a la represión económica están mucho menos penadas que las técnicas de resistencia a la represión policiaca porque los tipos delictivos en que se incurre son propios de la clase empresarial y política, no de la clase obrera. Falsificación de documento mercantil, alzamiento de bienes, apropiación indebida, insolvencia punible, fraude fiscal… El Estado no puede endurecer la persecución o las penas de estos tipos delictivos porque estaría perjudicando los intereses de clase que defiende. Esta es la causa, por ejemplo, de que los mecanismos de inspección fiscal sean tan deficientes. En realidad, el 90% de los ingresos de Hacienda por el IRPF provienen de las rentas de los trabajadores que son detraídas directamente de sus salarios por una clase empresarial que actúa de recaudadora de impuestos del Estado.

Es obvio que la represión del Estado se opera en connivencia con una clase empresarial que requiere los servicios de seguridad que éste le provee para protegerse de los amotinamientos de la masa esclava asalariada9. En lo que atañe exclusivamente a la economía, por no desviarnos del tema del artículo, podemos hablar entonces de una opresión económica que englobaría a la represión estatal y la explotación empresarial y que se manifiesta en forma de impuestos, multas, embargos, desalojos, inspecciones, usurpación de medios de producción, apropiación de plusvalías, paro, emisión y distribución de moneda fiat (obligatoria), etc., etc.

Esta opresión económica que sentimos en el pecho y nos dificulta la respiración es el síntoma inconfundible del capitalismo. Es cierto que el capitalismo ha infectado todo el tejido social y, por lo tanto, tiene que ser combatido en todos los ámbitos imaginables de la vida: pedagógico, psicológico, filosófico, erótico, marcial, sanitario, ético, artístico… Pero no es menos cierto que la lucha en el ámbito económico es tan importante como las anteriores, probablemente más, porque al fin y al cabo el capitalismo es una enfermedad que irradia desde la economía. Peor aún, el capitalismo es un sistema económico que lo ensucia todo de economía mediante un proceso llamado “mercantilización”: el amor, el juego, la sonrisa de un niño, un trago de agua, la tierra, un atardecer… Cualquier cosa. Pero barrer el capitalismo de la escuela y del consultorio médico es como quitar chapapote de las playas y de las alas de las gaviotas: un voluntarismo inútil si no se va a la causa del vertido. En otras palabras, no vale de nada desmercantilizar la educación o la sanidad si no desmercantilizamos también la economía. El capitalismo es ante todo un sistema económico, luego hay que poner otro sistema económico en su lugar. Y esto requiere conocimientos económicos, estrategias económicas, instrumentos económicos.

A esta lucha específica en el ámbito de la economía para combatir el capitalismo -en sus dos vertientes estatal y empresarial- la hemos llamado “acción económica”. La acción económica es una acción directa, sin árbitros, de clase revolucionaria. Las Asociaciones anarcosindicalistas, por ejemplo, llevan siglo y medio de experiencia en acción económica. Sus métodos de lucha tradicionales -la huelga, el boicot, el sabotaje- están expresamente pensados para atacar a los núcleos de la economía: la producción, la distribución y el consumo. Sus objetivos no pueden ser más económicos: subida del precio del trabajo, control de los procesos productivos y la gestión administrativa… Eso, en primera instancia. En segunda instancia, la reapropiación de los medios de producción y de lo producido. Y siempre con un fin último en la cabeza: el comunismo libertario, un sistema económico alternativo al capitalismo. Lo chocante es que ni siquiera el anarcosindicalismo, cuyo carácter es eminentemente económico y donde son frecuentísimas las alusiones a la “acción directa”, la “acción sindical” o la “acción social”, tiene un apartado en sus textos reservado a la “acción económica”. La omisión es demasiado llamativa como para ignorarla. No es momento de entrar en las causas del lapsus pero es inevitable lamentar una de las consecuencias: nos tememos que una de las razones por las que casi nadie cae en la importancia de una “acción económica” es que no hay un término coloquial o técnico para referirse a ella. Así, aunque no descubrimos nada nuevo con esto de la “acción económica”, pensamos que el solo hecho de ponerle nombre y explicarla mínimamente puede suponer un avance en la lucha por la emancipación. Y en esas estamos. En próximas entregas, si el tiempo y la autoridad lo permiten, entraremos con más detalle en casos concretos de acción económica.

1Muchas de las trabajadoras que se despertaron arruinadas en la crisis del 2008 tienen tan reciente aquel sueño de clases medias que todavía lo confunden con un recuerdo real. Tienen miedo de perder lo poco que les resta de lo que nunca fue suyo. El Estado es plenamente consciente de que un número muy significativo de personas implicadas en el 15M provienen de ese espectro social muy vulnerable todavía a la represión económica.

2Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana. Esta reforma legislativa elimina las faltas que se regulaban en el Libro III del Código Penal anterior y las transforma casi íntegramente en infracciones administrativas.

3Esto no quiere decir que se reduzca el número de secuestros legales anuales. Sólo quiere decir que cada vez que una pena se conmuta por una multa el Estado gana por dos conceptos: lo que ingresa y lo que deja de gastar por ese recluso en particular.

4Las quiebras empresariales fraudulentas son, por ejemplo, operaciones habituales para eludir el pago de indemnizaciones a las trabajadoras.

5El concepto “clase revolucionaria” merece un artículo aparte. Baste decir aquí que no nos plegamos a las categorías tradicionales. No discutimos, por ejemplo, que desde una perspectiva economicista exista una clase social con unas características muy determinadas denominada “proletariado”. Discutimos que esta clase social sea un sujeto revolucionario, como esperaban los socialistas del siglo XIX. Digamos que la “clase revolucionaria” es una clase social consciente, coherente y alevosa, que se resiste a ser catalogada como un objeto (y no sólo de estudio) por doctrinas económicas, políticas, sociológicas, etc. Entendemos, pues, como “clase revolucionaria” a aquella que, con independencia de otras taxonomías más clásicas, aplica en su vida los principios de libre asociación y no delegación como método para construir una nueva sociedad basada en los principios de libre asociación y no delegación.

6La concesión de títulos de propiedad es una usurpación más del Estado, que se ha arrogado la capacidad de enajenar el territorio sobre el que ejerce el monopolio de la violencia.

7Las agresiones económicas más habituales del Estado en escenarios de guerra son el saqueo, la expropiación de tierras, el expolio de recursos, la mano de obra esclava, etc.

8Otro ejemplo milenario de división desde el poder sería la operada para enfrentar a hombres y mujeres. “Descubrimos que las jerarquías sexuales siempre están al servicio de un proyecto de dominación que sólo puede sustentarse a sí mismo a través de la división, constantemente renovada, de aquéllos a quienes intenta gobernar.” La cita está extraída del libro de Silvia Federici “Calibán y la bruja (mujeres, cuerpo y acumulación originaria)” y es especialmente oportuna por el contexto en que se ubica, una expropiación masiva de tierras comunales por parte del Estado de Nigeria pactada con el FMI y el Banco Mundial en los años 80 del siglo XX: “En Nigeria comprendí que la lucha contra el ajuste estructural formaba parte de una larga lucha contra la privatización y el “cercamiento”, no sólo de las tierras comunales sino también de las relaciones sociales, que data de los orígenes del capitalismo en Europa y América en el siglo XVI”.

9Uno de los grandes logros propagandísticos del capitalismo es haber esparcido con éxito el bulo de la abolición de la esclavitud. La esclavitud es una forma clásica de explotación laboral que en su desenvolvimiento histórico estrictamente económico ha adoptado la forma optimizada de trabajo asalariado, una esclavitud a tiempo parcial mucho más rentable para el amo (o señor o empresario) porque el esclavo (o siervo o empleado) pasa a hacerse cargo de su propia manutención y la de su familia. En las fases más sofisticadas del capitalismo, un nuevo tipo de esclavo llamado “autónomo dependiente” tiene que correr incluso con los costes del medio de producción (por ejemplo, mantenimiento del vehículo, combustible, seguros, etc.).

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº8

(Descarga el boletín en PDF)

La proximidad de una nueva Asamblea de La Canica y el reciente acontecimiento, el primer mercado organizado por el Nodo de Carabanchel, justifican una nueva edición de nuestro Boletín de Novedades. A estas razones, añadidle la primavera.

Este número octavo se va a centrar casi íntegramente en un apasionante reportaje de investigación: estadísticas de La Canica. ¿Cuántas socias somos? ¿Cuántos intercambios hemos realizado? ¿Cuál ha sido su valor? Datos que nos han estado vedados hasta ahora porque el software que usamos es libre en más de un sentido y se niega a darnos las respuestas. Pero, antes, un comunicado de interés público:

ASAMBLEA Y LISTA DE CORREOS

La Asamblea de La Canica será mañana, 2 de junio, a las 19h, en el local del Nodo de Carabanchel (c/Linares, 7, metro Oporto)

Puedes encontrar el orden del día, que estamos confeccionando entre todas, en: https://pad.riseup.net/p/canica_2_junio

Si no has recibido esta convocatoria de Asamblea por mail hace unos días es que no estás inscrita en la lista de correos de La Canica. La lista de correos es el medio de comunicación de todas las socias de La Canica. Al hacerte socia de La Canica, te deberían dar de alta en la web (desde donde enviamos este boletín) y en la lista de correos. Pero puede pasar que a la compañera que te dio de alta en la web se le haya olvidado inscribirte en la lista. Si ha sido el caso, envía un mail a canica@riseup.net y lo arreglamos enseguida. Algún día quizá te toque a ti hacer algún alta y verás que es fácil olvidarse de estas cosas.

ESTADÍSTICAS DE LA CANICA

Como sabéis, La Canica no está preparada para proporcionar automáticamente estadísticas. Se podría adaptar la aplicación para esta función pero las compañeras del grupo de trabajo de informática no se han puesto a ello por varias razones. En primer lugar, hay saturación de trabajo y otras mejoras pendientes que tienen prioridad. En segundo lugar, no parece práctico dedicar tiempo a tunear Community Forge –así se llama la aplicación que usamos- cuando hay compañeras que se están pensando proponer una migración al Integral CES, una aplicación más versátil para realizar intercambios entre Comunidades.

Con ocasión del primer mercado organizado por las compañeras del Nodo de Carabanchel, hemos recolectado algunos datos estadísticos de nuestra Comunidad. La tarea ha sido tormentosa porque la hemos tenido que hacer artesanalmente, pasando datos a mano en un Excel, pero nadie dijo que el periodismo de investigación fuera fácil. Vamos a empezar con la pregunta del millón: ¿Cuántas socias somos? El programa de La Canica nos identifica por un nombre y número de usuaria. Nuestro número de usuaria coincide además con el número de altas que se habían registrado en La Canica en el momento de nuestra inscripción. Es decir, si tenéis el número de usuaria 61 significa que se acababan de hacer 61 altas en La Canica cuando os inscribisteis. El dato es fiable al 100% porque el programa no reasigna los números de las socias que se dan de baja. Si la socia con número 3 se dio de baja, ninguna otra socia volverá a tener ese número. Hasta aquí, todo perfecto. El problema es que el programa no informa de las bajas. Sencillamente, elimina el nombre y número de usuaria de las socias que se han dado de baja. Sabemos con exactitud que el día 21 de mayo dimos el alta número 180 en La Canica pero no tenemos ni idea de cuántas socias somos en realidad porque no tenemos informes de bajas. El programa no tiene esta función y para averiguar el dato hay que entrar en la pestaña de “habitantes” de La Canica y puntearlos uno por uno. El programa ni siquiera te proporciona un listado de socias por orden numérico y sólo da un listado de socias por el orden alfabético del nombre de usuaria. La tarea de sacar así el número exacto de socias de La Canica ha sido muy aburrida. Pero ahí va el dato, por fin: En La Canica estamos inscritas a fecha de hoy 139 socias. Puesto que hemos registrado el alta número 180, se podría deducir que hemos tenido 41 bajas. Pero afortunadamente no hemos tenido todavía ninguna baja… real. Recordamos que antes de la constitución formal de La Canica la aplicación estuvo en pruebas durante meses y se crearon multitud de socias fantasma. Cuando La Canica se puso en marcha todos estos personajes de ficción se borraron del sistema.

Vayamos a otro dato interesante: ¿cuántos intercambios se han realizado de momento en La Canica? El programa dice que vamos por el intercambio número 450, realizado ayer, 31 de mayo, entre la librería Eleutheria y el colectivo Volleras (concretamente un libro titulado “Contra la pureza”, que nos tendrán que prestar algún día). Pero no vamos por el 450. El 21 de mayo de 2016 el programa decía que íbamos por el intercambio número 426. Nosotros los contamos aquel día de uno en uno y en realidad sólo se habían efectuado 359 intercambios. De nuevo, la explicación del desajuste es que el programa no contabiliza las anulaciones. Por ejemplo, aquellos personajes de ficción a los que dimos de baja hicieron también intercambios ficticios de catapultas y cálices que hubo que borrar del sistema (no es broma: catapultas y cálices). Además, los administradores tienen que cancelar ocasionalmente intercambios que no llegan a validarse, normalmente por errores en las anotaciones de las socias.

¿Cuál es el valor total de lo intercambiado en esas 359 operaciones? Pues, exactamente, se intercambiaron productos y servicios valorados en 4.478,52 canicas. Por el efecto reductor del balanceo, la suma de los saldos positivos de todas las cuentas de La Canica después de las 359 transacciones es de +1.534,89ç y la suma de los saldos negativos -1.534,89ç (es decir, tenemos 0 canicas, las mismas con las que empezamos y justo las que necesitamos).

¿Cuántas socias han participado en al menos uno de los 359 intercambios? 76 socias. O sea, 63 socias de La Canica no habían realizado nunca ningún intercambio a fecha 21 de mayo de 2016. 26 de ellas son socias desde hace más de un año y 23 son socias desde hace menos de cuatro meses. Las otras 14 se inscribieron entre estos dos tramos temporales (es decir, tienen una antigüedad como socias de entre 4 y 12 meses).

Son datos que dan qué pensar, ¿no? Pero nuestro trabajo de investigación concluye aquí. Las conclusiones se las dejamos a la Asamblea, que piensa mejor que cualquiera de nosotras por separado.

RUMORES

RCA. Gran feria de la autogestión. Se rumorea que la RCA tuvo Asamblea el sábado pasado y acordó ensamblar un grupo de trabajo para intentar organizar una gran feria de la autogestión en noviembre de 2016. Nuestras fuentes dicen que la intención es juntar en un mismo espacio a colectivos autogestionarios de todos los pelajes, educativos, culturales, de producción y consumo, comunidades de intercambio, etc., y montar mercados, exposición de cervezas artesanales, distris, talleres y conferencias, conciertos y obras de teatro, etc.

Próximo mercado de La Canica en Lavapiés. Se rumorea que el primer mercado de La Canica organizado por el Nodo de Carabanchel dejó buen sabor de boca a algunas compañeras de Lavapiés, quienes estarían pensando en hacer la experiencia piloto por el barrio. El tiempo dirá.

OFERTAS Y DEMANDAS

Tradicionalmente, incluíamos una sección para anunciar las últimas ofertas y demandas pero ya va siendo hora de que os acostumbréis a consultarlas vosotras. La web mejorada de La Canica incorpora además una sección donde podéis consultar cómodamente sin necesidad de introducir clave. La variedad de productos y servicios ofertados y demandados, como podréis comprobar, se está ampliando a muy buen ritmo.

http://lacanica.org/