LA ACCIÓN ECONÓMICA

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Hay mucho escrito sobre la represión policíaca del Estado pero en lo relativo a la represión económica estamos todavía casi en blanco.

La represión se alimenta del miedo. Generalmente, del miedo a ser atacadas, torturadas, enjauladas… La represión económica se alimenta concretamente del miedo a la escasez. Y no hay que desdeñar el poder paralizante de este miedo en sociedades capitalistas occidentales como la nuestra, mal criadas durante décadas en la banalización del consumo y la acumulación espectacular de la mercancía. La amenaza de la escasez es mucho más aterradora para quienes hemos atravesado estos espejismos de abundancia o, más bien, hemos sido atravesados por ellos1.

No es de extrañar, pues, esta tendencia reciente a la agudización de la represión económica, que el Estado español ha cronificado con la conversión de tipos penales en tipos administrativos de la “ley mordaza”2. Lo primero que nos dice este cambio de penas por multas es que la represión económica funciona por lo menos igual que otras clases de represión, cuando no mejor. Ningún Estado modifica una táctica represiva sin asegurarse de que cumple con eficacia sus objetivos, que son principalmente dos: disuadir y distraer. Disuadir al mayor número posible de personas de que se asocien y organicen para luchar contra él. Distraer a las Asociaciones Libres de su actividad normal. Las Asociaciones Libres están dilapidando recursos materiales y miles de horas de militancia en la consecución de fondos para el pago de multas, fianzas, etc. Peor aún: no sólo pierden el tiempo en una actividad defensiva que les distrae de su actividad normal sino que el fruto de esta actividad revierte directamente en el reforzamiento del enemigo, el Estado, que recauda por esta vía del pago “voluntario” o por la vía ejecutiva de embargos millones de euros. El beneficio es aún mayor si se restan de la cuenta de pérdidas y ganancias del Estado los gastos de manutención por recluso que éste deja de soportar cada vez que un ingreso en prisión se conmuta por una multa3.

En resumen, la represión económica disuade y distrae pero además fortalece al Estado, que extrae de ella un beneficio con el que financia más equipamientos, sueldos e infraestructuras represivas. Sólo por esto, un estudio de la represión económica que hemos postergado durante demasiado tiempo era acuciante. Pero hay más. La resistencia a la represión económica estatal, tan poco explorada, está llena de posibilidades. El violento latrocinio estatal está resquebrajando esa imagen mitológica del Estado como organización depositaria del bien público, ocasionando que cada vez más personas se deslicen de un sentirse legitimadas a eludir el pago de multas a un sentirse legitimadas a eludir el pago de impuestos. Los actos legítimos de desobediencia económica se afianzan además por el descubrimiento de nuevas formas de resistencia. Muchas personas que se quedaron en la ruina, sin nada, y están aplastadas por deudas que nunca podrán pagar han descubierto fortuitamente la “insolvencia”, lo más parecido a la invulnerabilidad contra la represión económica. La mayor ventaja de una ruina sobrevenida accidentalmente (es decir, por el expolio depredador de bancos, Estado, etc.) es que la siguiente ruina ya no nos cogerá por sorpresa, incluso se puede programar. La programación de la ruina, que en el argot legal se conoce como “insolvencia punible”, es una táctica de elusión de pagos a acreedores que los usurpadores de los medios de producción y las plusvalías llevan practicando siglos4. Las Asociaciones Libres están empezando a incorporarlas ahora en su arsenal para sus propios fines de clase revolucionaria5.

Y aquí es donde la cosa se pone interesante. Las Asociaciones Libres están precipitando la insolvencia de sus asociadas mediante la titularización societaria de propiedades particulares, usando personas jurídicas instrumentales como Asociaciones o Cooperativas. Pero lo que comienza como un mero cambio de titularidad de la propiedad se convierte a menudo en un cambio real de régimen de propiedad. Las Asociaciones libres no se conforman con una titularidad colectiva que no es más que el disfraz de una propiedad privada sino que, ya puestas en faena, se atreven a ensayar usos distintos de la propiedad (colectivistas, comunistas, comunalistas, etc.) Estos experimentos con el régimen de propiedad no se inician sólo por un cambio circunstancial de la titularidad. Las Asociaciones traen ya un rodaje previo en el uso compartido de comida, ropa, libros, etc, a través de redes de apoyo mutuo. Y este entrenamiento en la colectivización de objetos de consumo ha generado la confianza necesaria para dar el paso siguiente a la colectivización de medios de producción. Es todo un proceso. Y no sólo operativo, también narrativo. La miseria ha espoleado el debate sobre las causas y los agentes de la miseria. La represión económica del Estado y las crisis inducidas cíclicamente por el capitalismo transnacional han provocado un cambio de perspectiva, una comprensión menos resignada de los mecanismos de dominación. Como en todo proceso revolucionario, es difícil decir cuándo se está haciendo “teoría de la práctica” o “práctica de la teoría”. Por ejemplo, se subvierten las relaciones de propiedad casi al tiempo que se explica la necesidad de subvertirlas. Los ejercicios prácticos con la insolvencia programada o con la okupación llevan a un mejor discernimiento teórico de conceptos como “titularidad” y “uso”. Cuando hablamos de propiedad privada o propiedad colectiva, ya no nos referimos a la titularidad, ese artificio estatal6, sino al uso que las personas y colectivos hacemos de ella. Puede haber propiedades de titularidad privada y uso completamente colectivizado y al revés.

Estos procesos de transformación colectiva, esta práctica revolucionaria entrelazándose con su teoría, rompen los esquemas de una represión económica diseñada para atemorizar a individuos considerados como propietarios privados de bienes de consumo y de medios de producción. En tanto que propietarios privados, el Estado nos puede atacar secuencialmente, de uno en uno, depositando multas y notificaciones de embargo en cada buzón. Pero los ataques económicos contra una Comunidad tienen que enmarcarse ya necesariamente en actos de guerra7, sin careta, y estas son situaciones que el Estado procura evitar dentro de sus fronteras porque la guerra a cara descubierta destruye esa imagen sagrada de institución cuya existencia es apriorística, está fuera de toda discusión. El eterno antagonismo entre el principio de no delegación de las Asociaciones Libres y el principio de autoridad representativa del Estado se desvela en los conflictos comunitarios, momentos en que su misma razón de ser queda expuesta al escrutinio público y, por lo tanto, momentos de máxima vulnerabilidad. Para sobrevivir, el Estado tiene que impedir a toda costa el proceso por el que se hace evidente su inutilidad: la unión libre asociacionista. En otras palabras, tiene que recurrir constantemente a la división, empezando por la división de La Tierra en parcelas numeradas y separadas por cercas8. Una propiedad cerrada modela una mentalidad cerrada. La mentalidad de propietario privado es individualista, desconfiada, nerviosa. Su supervivencia no depende de las relaciones sociales solidarias sino de la acumulación de bienes de consumo y medios de producción. Por eso tiende a acaparar y a estar en estado permanente de alerta, puesto que los demás son competidores, intrusos o ladrones en potencia. Sin embargo, los terrores nocturnos a la escasez desaparecen cuando el propietario privado, individuo reprimido y aislado, pasa a ser un individuo libremente asociado, un “copropietario” que cuenta con el respaldo solidario de su Red de Apoyo, su Cooperativa, su Comuna, etc. El cambio en las relaciones de propiedad afecta directamente a las relaciones de producción, por estar ambas íntimamente ligadas. La jerarquía empresarial es intrínseca a la propiedad privada de los medios de producción. Pero a la propiedad colectiva de los medios de producción le corresponde una toma de decisiones colectiva: la Asamblea.

En conclusión, urge encarar la lucha contra la represión económica por las dos razones apuntadas: Primero, es un tipo de represión que está dando excelentes resultados al Estado y que se está intensificando en las sociedades del “primer mundo”, donde el capitalismo nos explota a través del consumismo tanto o más que a través del productivismo. Segundo, la resistencia está llena de posibilidades; ofrece nuevas técnicas como la insolvencia programada, la constitución de sociedades instrumentales, la insumisión fiscal, etc., y tiene un gran potencial para subvertir las relaciones capitalistas de producción y propiedad. Si la propiedad privada modela un cerebro de propietario jerárquico, egoísta e insaciable, la propiedad comunal puede modelar un cerebro de propietario libertario, solidario y satisfecho.

Aparte de estas dos importantes razones añadiremos una ventaja complementaria: Las técnicas de resistencia a la represión económica están mucho menos penadas que las técnicas de resistencia a la represión policiaca porque los tipos delictivos en que se incurre son propios de la clase empresarial y política, no de la clase obrera. Falsificación de documento mercantil, alzamiento de bienes, apropiación indebida, insolvencia punible, fraude fiscal… El Estado no puede endurecer la persecución o las penas de estos tipos delictivos porque estaría perjudicando los intereses de clase que defiende. Esta es la causa, por ejemplo, de que los mecanismos de inspección fiscal sean tan deficientes. En realidad, el 90% de los ingresos de Hacienda por el IRPF provienen de las rentas de los trabajadores que son detraídas directamente de sus salarios por una clase empresarial que actúa de recaudadora de impuestos del Estado.

Es obvio que la represión del Estado se opera en connivencia con una clase empresarial que requiere los servicios de seguridad que éste le provee para protegerse de los amotinamientos de la masa esclava asalariada9. En lo que atañe exclusivamente a la economía, por no desviarnos del tema del artículo, podemos hablar entonces de una opresión económica que englobaría a la represión estatal y la explotación empresarial y que se manifiesta en forma de impuestos, multas, embargos, desalojos, inspecciones, usurpación de medios de producción, apropiación de plusvalías, paro, emisión y distribución de moneda fiat (obligatoria), etc., etc.

Esta opresión económica que sentimos en el pecho y nos dificulta la respiración es el síntoma inconfundible del capitalismo. Es cierto que el capitalismo ha infectado todo el tejido social y, por lo tanto, tiene que ser combatido en todos los ámbitos imaginables de la vida: pedagógico, psicológico, filosófico, erótico, marcial, sanitario, ético, artístico… Pero no es menos cierto que la lucha en el ámbito económico es tan importante como las anteriores, probablemente más, porque al fin y al cabo el capitalismo es una enfermedad que irradia desde la economía. Peor aún, el capitalismo es un sistema económico que lo ensucia todo de economía mediante un proceso llamado “mercantilización”: el amor, el juego, la sonrisa de un niño, un trago de agua, la tierra, un atardecer… Cualquier cosa. Pero barrer el capitalismo de la escuela y del consultorio médico es como quitar chapapote de las playas y de las alas de las gaviotas: un voluntarismo inútil si no se va a la causa del vertido. En otras palabras, no vale de nada desmercantilizar la educación o la sanidad si no desmercantilizamos también la economía. El capitalismo es ante todo un sistema económico, luego hay que poner otro sistema económico en su lugar. Y esto requiere conocimientos económicos, estrategias económicas, instrumentos económicos.

A esta lucha específica en el ámbito de la economía para combatir el capitalismo -en sus dos vertientes estatal y empresarial- la hemos llamado “acción económica”. La acción económica es una acción directa, sin árbitros, de clase revolucionaria. Las Asociaciones anarcosindicalistas, por ejemplo, llevan siglo y medio de experiencia en acción económica. Sus métodos de lucha tradicionales -la huelga, el boicot, el sabotaje- están expresamente pensados para atacar a los núcleos de la economía: la producción, la distribución y el consumo. Sus objetivos no pueden ser más económicos: subida del precio del trabajo, control de los procesos productivos y la gestión administrativa… Eso, en primera instancia. En segunda instancia, la reapropiación de los medios de producción y de lo producido. Y siempre con un fin último en la cabeza: el comunismo libertario, un sistema económico alternativo al capitalismo. Lo chocante es que ni siquiera el anarcosindicalismo, cuyo carácter es eminentemente económico y donde son frecuentísimas las alusiones a la “acción directa”, la “acción sindical” o la “acción social”, tiene un apartado en sus textos reservado a la “acción económica”. La omisión es demasiado llamativa como para ignorarla. No es momento de entrar en las causas del lapsus pero es inevitable lamentar una de las consecuencias: nos tememos que una de las razones por las que casi nadie cae en la importancia de una “acción económica” es que no hay un término coloquial o técnico para referirse a ella. Así, aunque no descubrimos nada nuevo con esto de la “acción económica”, pensamos que el solo hecho de ponerle nombre y explicarla mínimamente puede suponer un avance en la lucha por la emancipación. Y en esas estamos. En próximas entregas, si el tiempo y la autoridad lo permiten, entraremos con más detalle en casos concretos de acción económica.

1Muchas de las trabajadoras que se despertaron arruinadas en la crisis del 2008 tienen tan reciente aquel sueño de clases medias que todavía lo confunden con un recuerdo real. Tienen miedo de perder lo poco que les resta de lo que nunca fue suyo. El Estado es plenamente consciente de que un número muy significativo de personas implicadas en el 15M provienen de ese espectro social muy vulnerable todavía a la represión económica.

2Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana. Esta reforma legislativa elimina las faltas que se regulaban en el Libro III del Código Penal anterior y las transforma casi íntegramente en infracciones administrativas.

3Esto no quiere decir que se reduzca el número de secuestros legales anuales. Sólo quiere decir que cada vez que una pena se conmuta por una multa el Estado gana por dos conceptos: lo que ingresa y lo que deja de gastar por ese recluso en particular.

4Las quiebras empresariales fraudulentas son, por ejemplo, operaciones habituales para eludir el pago de indemnizaciones a las trabajadoras.

5El concepto “clase revolucionaria” merece un artículo aparte. Baste decir aquí que no nos plegamos a las categorías tradicionales. No discutimos, por ejemplo, que desde una perspectiva economicista exista una clase social con unas características muy determinadas denominada “proletariado”. Discutimos que esta clase social sea un sujeto revolucionario, como esperaban los socialistas del siglo XIX. Digamos que la “clase revolucionaria” es una clase social consciente, coherente y alevosa, que se resiste a ser catalogada como un objeto (y no sólo de estudio) por doctrinas económicas, políticas, sociológicas, etc. Entendemos, pues, como “clase revolucionaria” a aquella que, con independencia de otras taxonomías más clásicas, aplica en su vida los principios de libre asociación y no delegación como método para construir una nueva sociedad basada en los principios de libre asociación y no delegación.

6La concesión de títulos de propiedad es una usurpación más del Estado, que se ha arrogado la capacidad de enajenar el territorio sobre el que ejerce el monopolio de la violencia.

7Las agresiones económicas más habituales del Estado en escenarios de guerra son el saqueo, la expropiación de tierras, el expolio de recursos, la mano de obra esclava, etc.

8Otro ejemplo milenario de división desde el poder sería la operada para enfrentar a hombres y mujeres. “Descubrimos que las jerarquías sexuales siempre están al servicio de un proyecto de dominación que sólo puede sustentarse a sí mismo a través de la división, constantemente renovada, de aquéllos a quienes intenta gobernar.” La cita está extraída del libro de Silvia Federici “Calibán y la bruja (mujeres, cuerpo y acumulación originaria)” y es especialmente oportuna por el contexto en que se ubica, una expropiación masiva de tierras comunales por parte del Estado de Nigeria pactada con el FMI y el Banco Mundial en los años 80 del siglo XX: “En Nigeria comprendí que la lucha contra el ajuste estructural formaba parte de una larga lucha contra la privatización y el “cercamiento”, no sólo de las tierras comunales sino también de las relaciones sociales, que data de los orígenes del capitalismo en Europa y América en el siglo XVI”.

9Uno de los grandes logros propagandísticos del capitalismo es haber esparcido con éxito el bulo de la abolición de la esclavitud. La esclavitud es una forma clásica de explotación laboral que en su desenvolvimiento histórico estrictamente económico ha adoptado la forma optimizada de trabajo asalariado, una esclavitud a tiempo parcial mucho más rentable para el amo (o señor o empresario) porque el esclavo (o siervo o empleado) pasa a hacerse cargo de su propia manutención y la de su familia. En las fases más sofisticadas del capitalismo, un nuevo tipo de esclavo llamado “autónomo dependiente” tiene que correr incluso con los costes del medio de producción (por ejemplo, mantenimiento del vehículo, combustible, seguros, etc.).

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº 9

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº9 [1]

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14-Sep-2016 — Central de Abastecimiento [2]

Esta edición del boletín que siempre sacamos en vísperas de Asamblea va a ser monográfica sobre una de las propuestas que se va tratar mañana: las compras colectivas. Empezaremos por un breve resumen de este punto del orden del día y pasaremos directamente a informar de las últimas novedades del proyecto.

*COMPRAS COLECTIVAS (RESUMEN)*

Las compañeras que no hayan leído toda la documentación enviada a La  Comunidad porque no están todavía inscritas en la lista de  correos pueden encontrarla en:

http://intercambios.lacanica.org/es/node/347 [3]
http://intercambios.lacanica.org/es/node/346 [4]
http://intercambios.lacanica.org/es/node/345 [5]

Recordamos que, también a través de la lista de correos, se ha lanzado una propuesta preliminar de compra colectiva de café Rebeldía:

http://intercambios.lacanica.org/es/node/348 [6]

Para inscribiros en la lista de correos de La Canica, enviad un mail a canica@riseup.net [7].

 

*VIO.ME*

Nosotras, las trabajadoras de VIO.ME en lucha, liberadas de los jefes, continuamos resistiendo a pesar de la presión y las maniobras legales que se operan a nuestras espaldas. Nos resistimos como trabajadoras a abandonar la fábrica y perseveramos en nuestra demanda central: Las fábricas, así como toda la riqueza social, deberían ser gestionadas por quienes las producimos.

¡Así comienza el catálogo de productos y precios que nos ha enviado VIO.ME! Nada que ver con el catálogo de Mango. Podéis encontrar el pdf de este original catálogo revolucionario en: http://intercambios.lacanica.org/es/node/349 [8] Una lástima que esté sólo disponible en inglés. Pero ya hay compas de Faircoop traduciéndolo al español.

(Actualización: ya puedes bajarte el catálogo en castellano: Descargar catálogo en PDF)

 

*CAFÉ REBELDÍA*

Ya tenemos los primeros datos concretos, recibidos esta misma mañana.  Copiamos textualmente:

La finalidad de este proyecto [Associació Solidaria Café Rebeldía-Infoespai] es garantizar a las cooperativas zapatistas en resistencia una digna relación salario-trabajo y destinar la totalidad de los beneficios obtenidos por la venta de este producto a las comunidades indígenas.

Desde la Red Europea de comercialización de Productos Zapatistas, se intenta acordar un precio mínimo. Desde allí mismo cada año hay una delegación que visita a las cooperativas. Hay una relación directa. Los diferentes grupos de la Red Europea tienen a su vez sus propios acuerdos con las diferentes cooperativas. Durante el mes de octubre de cada año, se hace el pre-contrato con la/s cooperativa/s de origen, en el que se acuerdan, la cantidad, calidad, precio, transporte, forma de pago, – que suele ser 50% al firmar el presente contrato y 50% al recibir el café – y fecha alrededor de la entrega, que generalmente es en abril / mayo.

No todas las cooperativas tienen la certificación de producción ecológica ya que esto tiene un importe elevado y no todas se lo pueden permitir, con estas cooperativas la relación de confianza y su propia certificación es lo que garantiza que el producto no ha sido manipulado y no se ha utilizado ningún producto químico.

La Associació Solidaria cafè Rebeldía-Infoespai hace la compra del café conjuntamente con las y los compañerxs de Paris (Francia),  ya que la cantidad que pedimos es de 3.000 kilos y no nos sale a cuenta -transporte marítimo- hacer la compra en solitario. Esperamos en un futuro próximo poder pedir un contenedor!

El café llega verde al almacén de Alternativa3 (Terrassa, Barcelona) y es allí donde se tuesta y empaqueta. Una vez llega a nuestro almacén y espacio de trabajo, se colocan las etiquetas y se preparan las cajas para su distribución.

Los pedidos se harán por correo electrónico, una vez confirmado se enviará la cuenta donde se efectuará el pago. La entrega se efectuara en un máximo de diez días laborables, una vez efectuado / recibido el pago. El coste del transporte irá a vuestro cargo. Os recordamos que tenemos dos tipos de productos:

  • paquete de café molido de 250gr a 3,25€ *
  • paquete de café en grano de 1kg a 12,20€ *

 

*ERT ARGENTINAS (Empresas Recuperadas por las Trabajadoras)*

El experto en ERT Andrés Ruggeri nos ha facilitado el siguiente enlace para que vayamos entreteniéndonos: http://www.recuperadasdoc.com.ar/guiaargentina.html [9]

Entre la diversidad de actividades productivas que abarcan las ERT en Argentina señalamos al azar unas cuantas (copiamos textualmente):

  • Fabricación de calzado: botín de fútbol, botita de caucho, botita descarne, zapatilla lona inyectada, zapatilla náutica de lona, calzado para niños, calzado social, zapato de descarne.
  • Confección y comercialización de productos derivados del algodón: gasas hospitalarias en crudo, lienzos, cobertores de fardos de fibra de algodón, trapos de pisos y rejillas. Confección y comercialización de cortinas, edredones, colchas, cubrecamas, frazadas, manteles y repasadores. Confección de camisas de vestir en poliéster y algodón, ratier.
  • Fabricación en vidrio – durax- de vajilla, bazar, platos, vasos, regalería. Fabricación de recipientes de vidrio: jarras, floreros, frascos de vidrio
  • Fabricación de heladeras de un frío (3 modelos), con freezer (2 modelos) y exhibidoras.
  • Elaboración de vajilla de cerámica
  • Elaboración de Bolsas de Papel
  • Producción de pinturas.
  • Fabricación de Rifles de aire comprimido de 4 ½ y 5 ½/
  • Productos en base a chocolate: bombones, barras de chocolate, chocolate casero, granizado, pastillas, alfajores, confites, turrones, huevos de pascua, huevos italianos y figuras de chocolate

Ruggeri queda a la espera de que le indicamos en qué productos podríamos estar interesadas para iniciar contactos con las trabajadoras argentinas en lucha.

 

*SAL, HARDWARE LIBRE, CAMISETAS.*

Desde Faircoop, con quienes estamos colaborando codo con codo para sacar adelante el proyecto de compras colectivas, también se está recabando información, concretamente de tres productos: sal, hardware libre y camisetas. Los productores contactados, de los que esperamos noticias pronto, son una cooperativa de Creta adherida a Fairmarket; la fundación Raspberry Pi y compañeras kurdas de Rojava, otra región del mundo donde se construyen alternativas de vida comunitaria sobre los escombros del Estado.

 

*IDEAS Y SUGERENCIAS*

Por último, os invitamos a que compartáis productos interesantes, productores afines, así como cualquier idea o sugerencia que se os ocurra para impulsar esta red de compras colectivas que esperamos construir con vosotras.
En el siguiente enlace podéis entrar al pad del orden del día de la Asamblea de mañana y anotar vuestras aportaciones:
https://pad.riseup.net/p/Asamblea_Canica_15S [10]

No recibir mensajes de difusión (ofertas, docs, etc):
http://intercambios.lacanica.org/es/user/110/account/edit [11]

Correo generado por Comunidad de Intercambio La Canica
Visitanos http://intercambios.lacanica.org/es [12]
[1] http://intercambios.lacanica.org/es/node/350
[2] http://intercambios.lacanica.org/es/user/81
[3] http://intercambios.lacanica.org/es/node/347
[4] http://intercambios.lacanica.org/es/node/346
[5] http://intercambios.lacanica.org/es/node/345
[6] http://intercambios.lacanica.org/es/node/348
[7] canica@riseup.net
[8] http://intercambios.lacanica.org/es/node/349
[9] http://www.recuperadasdoc.com.ar/guiaargentina.html
[10] https://pad.riseup.net/p/Asamblea_Canica_15S
[11] http://intercambios.lacanica.org/es/user/110/account/edit
[12] http://intercambios.lacanica.org/es

 

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº8

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La proximidad de una nueva Asamblea de La Canica y el reciente acontecimiento, el primer mercado organizado por el Nodo de Carabanchel, justifican una nueva edición de nuestro Boletín de Novedades. A estas razones, añadidle la primavera.

Este número octavo se va a centrar casi íntegramente en un apasionante reportaje de investigación: estadísticas de La Canica. ¿Cuántas socias somos? ¿Cuántos intercambios hemos realizado? ¿Cuál ha sido su valor? Datos que nos han estado vedados hasta ahora porque el software que usamos es libre en más de un sentido y se niega a darnos las respuestas. Pero, antes, un comunicado de interés público:

ASAMBLEA Y LISTA DE CORREOS

La Asamblea de La Canica será mañana, 2 de junio, a las 19h, en el local del Nodo de Carabanchel (c/Linares, 7, metro Oporto)

Puedes encontrar el orden del día, que estamos confeccionando entre todas, en: https://pad.riseup.net/p/canica_2_junio

Si no has recibido esta convocatoria de Asamblea por mail hace unos días es que no estás inscrita en la lista de correos de La Canica. La lista de correos es el medio de comunicación de todas las socias de La Canica. Al hacerte socia de La Canica, te deberían dar de alta en la web (desde donde enviamos este boletín) y en la lista de correos. Pero puede pasar que a la compañera que te dio de alta en la web se le haya olvidado inscribirte en la lista. Si ha sido el caso, envía un mail a canica@riseup.net y lo arreglamos enseguida. Algún día quizá te toque a ti hacer algún alta y verás que es fácil olvidarse de estas cosas.

ESTADÍSTICAS DE LA CANICA

Como sabéis, La Canica no está preparada para proporcionar automáticamente estadísticas. Se podría adaptar la aplicación para esta función pero las compañeras del grupo de trabajo de informática no se han puesto a ello por varias razones. En primer lugar, hay saturación de trabajo y otras mejoras pendientes que tienen prioridad. En segundo lugar, no parece práctico dedicar tiempo a tunear Community Forge –así se llama la aplicación que usamos- cuando hay compañeras que se están pensando proponer una migración al Integral CES, una aplicación más versátil para realizar intercambios entre Comunidades.

Con ocasión del primer mercado organizado por las compañeras del Nodo de Carabanchel, hemos recolectado algunos datos estadísticos de nuestra Comunidad. La tarea ha sido tormentosa porque la hemos tenido que hacer artesanalmente, pasando datos a mano en un Excel, pero nadie dijo que el periodismo de investigación fuera fácil. Vamos a empezar con la pregunta del millón: ¿Cuántas socias somos? El programa de La Canica nos identifica por un nombre y número de usuaria. Nuestro número de usuaria coincide además con el número de altas que se habían registrado en La Canica en el momento de nuestra inscripción. Es decir, si tenéis el número de usuaria 61 significa que se acababan de hacer 61 altas en La Canica cuando os inscribisteis. El dato es fiable al 100% porque el programa no reasigna los números de las socias que se dan de baja. Si la socia con número 3 se dio de baja, ninguna otra socia volverá a tener ese número. Hasta aquí, todo perfecto. El problema es que el programa no informa de las bajas. Sencillamente, elimina el nombre y número de usuaria de las socias que se han dado de baja. Sabemos con exactitud que el día 21 de mayo dimos el alta número 180 en La Canica pero no tenemos ni idea de cuántas socias somos en realidad porque no tenemos informes de bajas. El programa no tiene esta función y para averiguar el dato hay que entrar en la pestaña de “habitantes” de La Canica y puntearlos uno por uno. El programa ni siquiera te proporciona un listado de socias por orden numérico y sólo da un listado de socias por el orden alfabético del nombre de usuaria. La tarea de sacar así el número exacto de socias de La Canica ha sido muy aburrida. Pero ahí va el dato, por fin: En La Canica estamos inscritas a fecha de hoy 139 socias. Puesto que hemos registrado el alta número 180, se podría deducir que hemos tenido 41 bajas. Pero afortunadamente no hemos tenido todavía ninguna baja… real. Recordamos que antes de la constitución formal de La Canica la aplicación estuvo en pruebas durante meses y se crearon multitud de socias fantasma. Cuando La Canica se puso en marcha todos estos personajes de ficción se borraron del sistema.

Vayamos a otro dato interesante: ¿cuántos intercambios se han realizado de momento en La Canica? El programa dice que vamos por el intercambio número 450, realizado ayer, 31 de mayo, entre la librería Eleutheria y el colectivo Volleras (concretamente un libro titulado “Contra la pureza”, que nos tendrán que prestar algún día). Pero no vamos por el 450. El 21 de mayo de 2016 el programa decía que íbamos por el intercambio número 426. Nosotros los contamos aquel día de uno en uno y en realidad sólo se habían efectuado 359 intercambios. De nuevo, la explicación del desajuste es que el programa no contabiliza las anulaciones. Por ejemplo, aquellos personajes de ficción a los que dimos de baja hicieron también intercambios ficticios de catapultas y cálices que hubo que borrar del sistema (no es broma: catapultas y cálices). Además, los administradores tienen que cancelar ocasionalmente intercambios que no llegan a validarse, normalmente por errores en las anotaciones de las socias.

¿Cuál es el valor total de lo intercambiado en esas 359 operaciones? Pues, exactamente, se intercambiaron productos y servicios valorados en 4.478,52 canicas. Por el efecto reductor del balanceo, la suma de los saldos positivos de todas las cuentas de La Canica después de las 359 transacciones es de +1.534,89ç y la suma de los saldos negativos -1.534,89ç (es decir, tenemos 0 canicas, las mismas con las que empezamos y justo las que necesitamos).

¿Cuántas socias han participado en al menos uno de los 359 intercambios? 76 socias. O sea, 63 socias de La Canica no habían realizado nunca ningún intercambio a fecha 21 de mayo de 2016. 26 de ellas son socias desde hace más de un año y 23 son socias desde hace menos de cuatro meses. Las otras 14 se inscribieron entre estos dos tramos temporales (es decir, tienen una antigüedad como socias de entre 4 y 12 meses).

Son datos que dan qué pensar, ¿no? Pero nuestro trabajo de investigación concluye aquí. Las conclusiones se las dejamos a la Asamblea, que piensa mejor que cualquiera de nosotras por separado.

RUMORES

RCA. Gran feria de la autogestión. Se rumorea que la RCA tuvo Asamblea el sábado pasado y acordó ensamblar un grupo de trabajo para intentar organizar una gran feria de la autogestión en noviembre de 2016. Nuestras fuentes dicen que la intención es juntar en un mismo espacio a colectivos autogestionarios de todos los pelajes, educativos, culturales, de producción y consumo, comunidades de intercambio, etc., y montar mercados, exposición de cervezas artesanales, distris, talleres y conferencias, conciertos y obras de teatro, etc.

Próximo mercado de La Canica en Lavapiés. Se rumorea que el primer mercado de La Canica organizado por el Nodo de Carabanchel dejó buen sabor de boca a algunas compañeras de Lavapiés, quienes estarían pensando en hacer la experiencia piloto por el barrio. El tiempo dirá.

OFERTAS Y DEMANDAS

Tradicionalmente, incluíamos una sección para anunciar las últimas ofertas y demandas pero ya va siendo hora de que os acostumbréis a consultarlas vosotras. La web mejorada de La Canica incorpora además una sección donde podéis consultar cómodamente sin necesidad de introducir clave. La variedad de productos y servicios ofertados y demandados, como podréis comprobar, se está ampliando a muy buen ritmo.

http://lacanica.org/

I Feria de la Canica: el 21 de mayo ven al Eko y desengánchate del euro

El  sábado 21 de mayo el ESLA Eko celebra una gran fiesta, un no-cumpleaños primaveral para fomentar el apoyo mutuo y la autoorganización popular en el barrio . Dentro de esta jornada, la comunidad de intercambio La Canica ha organizado un mercadillo en la que multitud de productoras autogestionadas nos ofrecerán sus productos. La gracia del asunto es que todas ellas forman parte de una red que lleva un tiempo utilizando una forma de medir los intercambios alternativa al euro: la moneda social la canica, que será la moneda que utilizaremos ese día para hacer intercambios. Si hasta ahora no has tenido ocasión de utilizar canicas, esta será una ocasión genial para sumarse a este proyecto que, junto a otros movimientos, avanza hacia la creación de una economía social, solidaria y autogestionaria.  Y si ya eres usuaria de la moneda, miel sobre hojuelas: será un momento ideal para poder realizar intercambios con otras personas de la red, para seguir conociéndonos y continuar construyendo espacios comunes.

Los puestos del mercadillo abrirán a las 12h y cerrarán sobre las 20h. Distintas productoras darán talleres abiertos en los que compartirán saberes y habilidades y contaremos con un espacio para hablar más detenidamente sobre la canica y la economía autoorganizada. Durante todo el día, además, el Eko ha organizado actividades que culminarán con pinchada y concierto.

Larga vida al Eko: el barrio cooperativo crece.

Programa del día:

11:00. Mercadillo de libre en la plaza enfrente del Eko

12:00. Mercadillo de productores y productoras del barrio.

12:00-14:00. Clase Abierta Swing y Clandestino en la plaza

12:30 Taller fisioterapia

13:00. Pintacaras, Taller de ganchillo

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17:30. Charla sobre la moneda social La Canica

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21:00. Pinchada en planta calle

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No podemos tener canicas: El lenguaje de las monedas alternativas

 

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Introducción.

¿Somos nosotros quienes tenemos dinero o es el dinero quien nos tiene a nosotros? Es difícil precisar en qué medida una comunidad manipula dinero o en qué medida el dinero manipula a la comunidad. Sabemos que un dinero acumulable y sin fecha de caducidad fomenta el acaparamiento y el egoísmo en la comunidad. También sabemos que un dinero anónimo enerva el individualismo y la desconfianza y que un dinero que se reproduce a sí mismo incesantemente, al ritmo vertiginoso de un interés compuesto, empuja a la producción y el consumo desbocados y al agotamiento de los recursos naturales de la comunidad.

La influencia del dinero sobre nuestro inconsciente es más profunda de lo que nos gustaría aceptar. Frases como “mi hijo vale mucho”, “la fruta es beneficiosa para la salud” o “cuesta muy poco ser amable” revelan el grado de polución del lenguaje que usamos inconscientemente. En el envoltorio de cada una de estas frases advertimos que hay conservantes y colorantes del capitalismo, trazas de euros y de dólares. Lo que se dice en estas frases de Juan, de la fruta o las relaciones de vecindad en contextos tan aparentemente desprendidos del dinero (el amor filial, lo saludable y la amabilidad) está inconscientemente intervenido por tres magnitudes económicas que se miden con dinero: valor, beneficio y coste1.

El dinero ha contaminado el lenguaje, el río del que bebe nuestro pensamiento. No es nada nuevo. Lo lleva contaminando desde hace miles de años. Desde antes de que conociéramos la escritura2. Por ejemplo, la costumbre de usar el genérico patriarcal “nosotros” para referirnos a colectivos de hombres y mujeres tiene mucho que ver con el dinero. El patriarcado se nutrió en su origen de la conversión de la mujer en dinero3. Literalmente en dinero, no es una metáfora. También los hombres se convertían en dinero pero la mujer era una moneda mucho más apreciada por la razón de que podía engendrar más monedas de la nada. Esta es la lógica que se esconde detrás del interés del dinero, esa reproducción milagrosa de un euro mensual a partir de diez euros prestados, y viene de los tiempos en que el dinero que se prestaba podía quedarse preñado de verdad4.

El dinero y el lenguaje son como nuestra respiración, funciones que operan a un nivel inconsciente la mayor parte del tiempo. En otras palabras, que operan más sobre nosotros que nosotros sobre ellas5.

La respiración es una función corporal inusual, ya que es a la vez involuntaria y voluntaria.

La respiración se gestiona en el inconsciente, pero en cualquier momento podemos tomar los controles y conscientemente cambiar la forma en que respiramos. Podemos hacer nuestra respiración superficial o profunda, rápida o lenta, o podemos optar por dejar de respirar por completo (hasta que no podamos más y el inconsciente se haga cargo de nuevo)6.

Gracias a la moderna tecnología científica ha quedado ya acreditado lo que millones de personas practicantes del “arte de respirar bien” han sabido desde hace milenios: que las técnicas de respiración consciente mejoran el rendimiento intelectual y el bienestar físico y emocional; previenen enfermedades cardiovasculares e intestinales; combaten el estrés, etc. La utilidad del aprendizaje y ejercicio del control consciente de la respiración no requiere demostración. Quién más y quién menos ha aplicado alguna vez en su vida alguna técnica de control consciente de la respiración para concentrarse, aplacar un episodio de ira o parar un ataque de pánico… La idea es simple y funciona: si el estrés, la ira y el pánico agitan nuestra respiración, una respiración pausada nos llevará de vuelta a un estado de calma y relajación.

Pues bien, cuando usamos en un discurso el genérico femenino “nosotras” en lugar del genérico masculino “nosotros”, estamos aplicando exactamente el mismo principio: Estamos llevando al plano consciente nuestro lenguaje inconsciente. Y funciona. Notamos que el patriarcado disminuye en nosotras como el pánico disminuye en quien respira hondo.

Hace año y medio, la RCA decidió promover la creación de una moneda llamada “canica”. Una moneda no acumulable y de uso estrictamente nominal que no produce intereses. Lo que la RCA intenta probar, siguiendo el procedimiento aplicado con éxito con la respiración y el lenguaje, es si el uso de dinero con estas características puede contribuir a la formación de comunidades solidarias, cooperativas y cuidadosas con el medio ambiente.

Aún es pronto para sacar conclusiones –la canica se hizo pública en febrero de 2015- pero en este año y medio de preparación y ensayo interno de la canica hemos podido constatar ya la profunda conexión del dinero con el lenguaje. La canica es una moneda libre, diseñada para que nadie la pueda tener. Es imposible tener canicas. Sin embargo, todavía después de año y medio nos seguimos viendo con canicas cuando anotamos un intercambio en nuestra cuenta. Este fenómeno por el que vemos canicas que no se pueden alcanzar con la mano es un espejismo del lenguaje, es el lenguaje engañando a nuestros sentidos y a nuestra razón. Nuestro lenguaje inconsciente no está programado todavía para una moneda que no se puede tener y continúa poniendo automáticamente en nuestra boca un “tengo” antes de la cuantía y la divisa (“tengo 10 euros”, “tengo 10 dólares”, “tengo 10 canicas”, etc.) Lo asombroso es que, probablemente, todo el sistema de emisión de moneda capitalista controlado por bancos y estados dependa de este automatismo del lenguaje. Esa es la conclusión a la que hemos llegado nosotras, al menos, hacia el final de este artículo. Pero antes es importante que expliquemos por qué nadie puede tener canicas.

No podemos tener canicas.

Los manuales convencionales de economía suelen definir el dinero como un “medio de cambio con dos funciones, medida de valor y reserva de valor”.

No consideran como una tercera función del dinero su utilidad como medio de cambio sino que consideran que el dinero es en sí mismo un medio de cambio. Tampoco parecen contemplar que las posibles funciones del dinero no tienen por qué darse a la vez en una moneda. Enseguida veremos que esta definición estándar está afectada por una miopía que sólo alcanza a ver el dinero más cercano en el tiempo, las monedas capitalistas (euros, dólares, etc.)

Para explicar por qué no podemos tener canicas manejaremos nuestra propia definición de dinero, una definición que no encontraremos en ningún manual convencional:

El dinero es un instrumento que puede servir indistintamente como medio de cambio de productos, medio de acumulación de capital o unidad de medida de valor por acuerdo libre de su comunidad de usuarios o por coerción de una organización.

Efectivamente, el dinero puede servir para tres cosas (medir el valor de productos7, acumular capital y como instrumento de cambio) pero estas utilidades8 no tienen por qué darse en una sola moneda. Veamos:

El dinero oxidable -también llamado de interés negativo porque se deprecia periódicamente hasta que finalmente caduca- es una demostración muy práctica de cómo una moneda puede ser extremadamente útil como medio de cambio y al mismo tiempo completamente inútil como medio de acumulación de capital. Los experimentos históricos con moneda oxidable9 sugieren además una conclusión incómoda para los escribanos de la economía convencional: apuntan a que una moneda es tanto más eficiente como medio de cambio cuanto menos eficiente sea como reserva de capital. A fin de cuentas, tiene sentido que una moneda que se pudre como una patata cambie de manos con mucha más fluidez en el mercado que una moneda que no se estropea aunque la tengas veinte años guardada en una caja.

Esta última imagen, monedas canjeándose por productos en un mercado, vale mucho más que mil palabras para explicar el funcionamiento del dinero como medio de cambio. Es la imagen de la compraventa, un tipo de intercambio muy particular entre dos partes –una compradora y otra vendedora- que concluye con una transacción muy específica: el pago. Más concretamente, el pago con dinero. En una compraventa, el dinero siempre cambia de mano entre las dos partes que cierran la transacción. Decimos que el dinero actúa en esas transacciones como medio de cambio porque es lo que materialmente se canjea por el producto en venta.

Pero este no es el caso de monedas que, como la canica, son creadas por comunidades con sistemas de crédito mutuo10. La canica no tiene esa función de medio de cambio. En nuestra comunidad no hay un comprador que entregue canicas a un vendedor. El dinero nunca cambia de mano. No hay pago de ningún tipo11. La transacción siempre queda abierta. Lo que sucede en nuestra comunidad es lo siguiente: cuando una socia da un producto a otra, se anota en un sistema único de contabilidad pública el valor de ese producto expresado en canicas. El valor se anota como crédito en la cuenta de quien dio el producto y como débito en la cuenta de quien lo recibió. Pongamos que quien entregó el producto se llama Laura y quien lo recibió Jose y que el valor del producto en cuestión es de diez canicas. La anotación contable de +10ç en la cuenta de Laura y de -10ç en la cuenta Jose no significa que Jose le deba a Laura diez canicas12. Significa que Jose le debe a la comunidad un producto por valor de 10ç y la comunidad le debe a Laura un producto por valor de 10ç. Para obtener productos por valor equivalente a su crédito Laura puede recurrir indistintamente a Jose (en un momento futuro13) o a cualquier otra socia que oferte productos en la comunidad cuando quiera. Los intercambios en la comunidad no son bilaterales, como en la compraventa, sino multilaterales. Por eso decimos que una transacción siempre queda abierta en la comunidad, porque es un eslabón de la siguiente transacción en una cadena de transacciones en constante construcción.

Los intercambios multilaterales vienen a ser una forma de socialización de deuda. En lugar de cargar sobre Jose la obligación de devolver a Laura productos y servicios por valor de 10ç, la comunidad entera asume solidariamente esa obligación. El mismo principio rige si en lugar de un libro se intercambia un piso valorado en 300.000ç. La obligación de devolver a Laura productos por valor de 300.000ç continúa siendo de la comunidad, no de Jose exclusivamente. No ha habido compraventa. Laura no ha vendido su piso a Jose ni tiene trescientas mil canicas. No ha habido pago. ¿Quiere decir esto que la canica no está funcionando para Laura como acumulador de capital? No. La canica estaría funcionando perfectamente como acumulador de capital si a Laura le fuera fácil convertir su saldo acreedor otra vez en bienes valorados en 300.000ç14. Lo que hace que el euro15 sea una moneda que funciona tan bien como acumulador de capital no es el hecho de que trescientos mil euros quepan en un maletín de mano sino el hecho de que esos euros pueden convertirse muy rápidamente en una casa valorada en 300.000€, o tres coches valorados en 300.000€, etc. Tener trescientos mil euros o un crédito de productos y servicios valorados en 300.000€ es como no tener nada si no hay forma de convertirlos en productos, bienes o servicios16.

En conclusión, un dinero que no funciona como medio de cambio ni como acumulador de capital es, en rigor, una unidad de medida. Sirve para medir valores, igual que el kilo sirve para medir pesos o el metro sirve para medir longitudes17. No se pueden tener canicas por la misma razón que no se pueden tener metros o kilos. Se puede tener una tela de 5 metros de longitud y un 1 kilo de peso valorada en 20 canicas. Pero decir “tengo 20 canicas” una vez que intercambias la tela es dejar una frase inacabada, tan incompleta como “tengo 5 metros” o “tengo 1 kilo”. En nuestro lenguaje consciente, las canicas deben ir siempre en relación a aquello que mide, bienes y servicios, como hacemos con los kilos y los metros. Es el lenguaje del capitalismo quien habla por nosotras cuando decimos en voz alta “tengo canicas”. Dicho de un modo más inquietante, es el capitalismo quien nos piensa cuando decimos “tengo canicas”.

Se estima –aunque nadie lo sabe con precisión- que solo con el dinero que circula por los mercados financieros internacionales se podrían comprar diez veces la totalidad de productos y servicios ofertados en los mercados de todo el mundo. Nosotras, sin embargo, sabemos en todo momento con exactitud cuántas canicas circulan por nuestra comunidad: exactamente cero. No nos hace falta recurrir a ninguna fórmula algorítmica para calcular nuestro cómputo global de canicas porque cada intercambio en la comunidad se registra como un apunte contable de débito y otro de crédito, es decir, cada intercambio suma cero canicas. Por lo tanto, todos los intercambios realizados dentro de la comunidad sumarán siempre un total de cero canicas18. Y, sin embargo, la comunidad podría haber generado con estos intercambios bienes valorados en millones de canicas.

De la imposibilidad de tener canicas se deduce la imposibilidad de “prestar canicas”, “deber canicas”, “pagar canicas” y otras alucinaciones similares provocadas por nuestro lenguaje inconsciente. La mejor manera de convencerse de que lo teorizado hasta ahora es cierto es ponerlo a prueba en la práctica, usando el sistema de crédito mutuo para intercambiar canicas, como si de verdad pudieran tenerse. Una operación de intercambio de canicas se registraría en el sistema exactamente igual que la operación de intercambio del libro de Laura y Jose. En la casilla “descripción” de la operación, Laura y Jose anotaron “libro” y en la casilla “valor” anotaron “10”. Automáticamente, el sistema realizó un doble apunte: +10ç en el saldo de la cuenta de Laura, (que entregó el libro y, por lo tanto, obtuvo un crédito de productos valorados en 10ç en la comunidad) y -10ç en el saldo de la cuenta de Jose (que recibió el libro y, por lo tanto, contrajo una deuda con la comunidad de productos valorados en 10ç). Si quisiéramos que el producto intercambiado sean diez canicas valoradas en 10ç en lugar de un libro valorado en 10ç, bastaría con cambiar en la casilla “descripción” el concepto “libro” por el concepto “diez canicas”. Nos encontraríamos inmediatamente con varios absurdos ruinosos. En primer lugar, ¿dónde están las diez canicas? Inútil mirar en los bolsillos. Si las canicas existen, desde luego no es en un estado sólido de la materia, como los billetes o los metales acuñados. ¿Dónde están entonces las diez canicas, en los saldos de las cuentas? Obviamente, no. Igual que sucede con un libro o con cualquier otro producto, quien supuestamente dio las diez canicas tendrá anotado +10ç y quien supuestamente las recibió -10ç. ¿Dónde están las canicas, pues? Estén donde estén, lo cierto es que no las podemos tener. El absurdo se agiganta si nos preguntamos para qué querría nadie estas diez canicas fantasmagóricas. ¿Para adquirir un producto (un libro, por ejemplo) valorado en 10ç que incrementará el saldo negativo en otros -10ç en lugar de balancearlo a 0ç? Intentar tener diez canicas es cosa de locos19. Es como intentar agarrar aire con la mano.

Epílogo

Cuando decimos que intentar tener canicas es como intentar agarrar aire con la mano lo decimos en un sentido mucho menos retórico de lo que parece. Sucede que este dinero alternativo, que existe pero no se ve ni se puede tener, está sustancialmente hecho de palabras. Es un acuerdo verbal, es aire que se registra en un soporte material mediante la anotación de símbolos arbitrarios, es decir, aire convertido en escritura. El primer dinero de la historia de la humanidad fue muy probablemente un sistema de crédito mutuo escrito en tablillas de arcilla.

La noción del dinero como un acuerdo social no es nueva. Aristóteles ya la formuló en su Política hace 2.300 años. Esta noción sitúa al dinero en la esfera del lenguaje, como una especialización de éste en el ámbito de los intercambios económicos, y pone en primer plano la relevancia del tema de este artículo.

Lejos de lo que establecen los manuales convencionales de economía, los metales acuñados y los billetes posteriores a las tablillas de arcilla no son un perfeccionamiento de éstas ni la consecuencia de un salto evolutivo en la capacidad de abstracción del ser humano. Desde luego, no si se identifica el término “evolución” con “mejora”. Los metales acuñados y los billetes son todo lo contrario a la abstracción, son una materialización del dinero20 y representan una regresión histórica de 500 años21 en la comprensión social del dinero de la que quizá ahora podamos empezar a salir. Hace tan sólo 40 años todas las monedas occidentales eran metálicas, estaban basadas en el patrón oro22. En la actualidad, ni siquiera hay un “patrón papel”. El dinero capitalista es prácticamente humo. De todos los euros existentes hoy en Europa sólo un 10% son euros en efectivo, es decir, billetes y monedas de euro23. Además, los bancos de la Unión Europea sólo están legalmente obligados a tener el 2% de efectivo en caja de los saldos de nuestras cuentas24. Si damos la vuelta a estos porcentajes y los expresamos en términos de “euros que no existen en efectivo25”, nos encontramos con que entre el 90% y el 98% de los euros que circulan diariamente a través del sistema bancario de la Unión Europea son euros como la canica. No se pueden tener. Las operaciones efectuadas con tarjetas de crédito, transferencias, domiciliaciones de recibos, etc., no son más que anotaciones en cuentas que restan o suman el valor en euros de productos intercambiados. ¿A qué nos suena esto? La comunidad del euro no es más que un masivo sistema de crédito mutuo trucado. Cuando vamos a una librería y compramos un libro valorado en 10€ se anotan -10€ en nuestra cuenta bancaria; cuando vamos a una frutería y compramos plátanos valorados en diez euros se anota –10€ en nuestra cuenta, etc. Un procedimiento idéntico al de las cuentas de la canica, con una excepción: cuando vamos a un banco y compramos euros valorados en diez euros el sistema anota +10€ en nuestra cuenta26. El euro es el único producto del sistema de anotación virtual bancario cuya venta se anota en la cuenta del comprador con un apunte positivo. ¿Cómo es posible? No lo es. Se ha trucado el apunte, nada más. Veremos nítidamente cómo y por qué con el siguiente supuesto. Supongamos que un cliente al que le han anotado +10€ en su cuenta bancaria por comprar euros sólo usa esta cuenta una vez más, y sólo esa vez, para comprar un libro valorado en 10€. ¿Qué pasará? Que en diez meses, aproximadamente, su saldo será de -11,50€. Le habrán anotado -10€ por la compra del libro y -11,50€ en cómodos plazos mensuales de -1,15€ (en concepto de principal más intereses de aquélla lejana compra de diez euros). Lo primero que salta a la vista es que la adquisición del libro en nuestra comunidad hubiera resultado en una anotación de -10ç en la cuenta del adquiriente, no de -11,50ç. Pero ese 15% es una bagatela, una diferencia cuantitativa. El banco no trucó el apunte para sacar un beneficio del 15% sobre la deuda principal sino para apropiarse del principal entero. Después del trucaje, la diferencia sustancial, no cuantitativa, entre ambos sistemas es que la deuda de productos valorados en 10ç se tiene con la comunidad mientras que la deuda de productos valorados en 11,50€ se tiene con el banco. Si el usuario del euro no puede balancear el saldo negativo y dejar a cero la cuenta, el banco le arrebatará bienes valorados en 12,30€ (hemos sumado ya los intereses de demora). Si el usuario de la canica no puede balancear un saldo negativo, la comunidad se hace a un tiempo acreedora y responsable solidaria de la deuda. En síntesis, la comunidad del euro no es más que un masivo sistema de crédito mutuo trucado para privatizar un crédito que pertenece legítimamente a toda la comunidad. Si el método de anotación no estuviera trucado, las usuarias se percatarían enseguida de lo absurdo que es comprar moneda en un sistema de crédito mutuo, donde el dinero no es un medio de cambio sino una unidad de medida de valor. El apunte negativo de nuestras compras innecesarias de euros acabará siempre aflorando, pero diluido ya en el tiempo, fragmentado y mezclado entre otras decenas de apuntes para pasar lo más desapercibido posible.

La expresión “compra innecesaria de euros” nos conduce a la pregunta: ¿hay compras necesarias de euros? Nos referimos a la porción de euros que sí son medio de cambio, a los euros en efectivo, no a esos símbolos de sistemas de anotación en cuentas telemáticas con los que registramos entre el 90% y el 98% de nuestros intercambios de productos. La respuesta es no. De los euros que sí se pueden tener en la mano, y que representan sólo entre el 2% y el 10% del total de euros anotados en el sistema, se podría prescindir sin problema. En la U.E. hay medios tecnológicos de sobra para mantener un sistema de crédito mutuo al 100%. ¿Por qué continúa emitiéndose moneda metálica? La moneda metálica es imprescindible sólo para una cosa: para perpetuar en el inconsciente de las comunidades de usuarios la falsa idea de que una moneda es necesariamente una cosa material, tangible, que se puede tener27. Porque esta es la condición para que el dinero se pueda comprar y vender con un margen de beneficio: que se pueda tener. El dinero en efectivo sobrevive en la Europa del siglo XXI como una forma de manipulación del lenguaje. Esta es su principal razón de ser, muy por encima de su anecdótica utilidad para evadir impuestos.

A propósito de los impuestos, es el momento de incidir en una parte de nuestra definición de dinero, aquella parte que dice: “por acuerdo libre de su comunidad de usuarios o por coerción de una organización”. El euro es la moneda que más circula en los mercados de la Unión Europea porque los habitantes de este territorio están obligados a pagar impuestos y multas del Estado con ella, no porque sea una moneda predilecta. Esta es la forma en que el dinero capitalista se fue inoculando en las venas de la sociedad a partir del siglo XVI, violentamente, por la vía tributaria. El negocio de Estados y bancos siempre fue la extorsión y de esta época data su hermandad, su alianza estratégica mantenida sin fisura hasta nuestros días. El lenguaje de la coerción sólo requiere el modo imperativo del verbo para hacerse entender. Pero la violencia, por sí misma, no es garantía de estabilidad. Así que, alrededor del siglo XVI, estas organizaciones criminales empezaron a comprender que los regímenes basados en el monopolio de la violencia sobre un territorio se perpetuaban mejor convenciendo a las víctimas de que su condición miserable era fruto del libre acuerdo, no de la coerción. La doctrina del Leviatán, según la cual la cesión de la libertad individual al Estado es un pacto social a cambio del que se obtiene seguridad, se sembró poco después y continúa dando fruto ahora28. Y en estas andamos, firmando a diario pactos libres entre iguales que nos convierten en esclavos: el contrato hipotecario, el contrato de trabajo, el contrato social…

¿Sabemos lo que firmamos? Claro que no. El número de europeos del siglo XXI que realmente tiene una pista sobre cómo se fabrica y se pone en circulación un euro es menor en relación proporcional al número de europeos del siglo II antes de cristo que sabía cómo se acuñaba y se ponía en circulación un denario romano29. Las comunidades sometidas al imperio romano acostumbraban usar su propio dinero al margen del dinero emitido por las autoridades para multitud de transacciones, sobre todo para sus intercambios cotidianos. ¿Por qué somos la sociedad que menos entiende de dinero de la historia y sin embargo somos la sociedad que más depende de él? El euro no es uno más de los contratos fraudulentos que firmamos diariamente y que son máscaras de la coerción. Recordemos que el dinero es causa y efecto, es lenguaje, una creación social que tiene la capacidad de modelar la sociedad, nuestra forma de pensar. Un dinero que no se comprende modela una comunidad ignorante. Un dinero controlado por élites modela comunidades sumisas.

La imagen que mejor retrata a una comunidad ignorante y sumisa es una cola ordenada de millones de personas esperando a depositar su voto en una urna para elegir representantes parlamentarios. Sumisa, porque las elecciones de representantes cada cuatro años no son más que las ceremonias de renovación cuatrienal de una renuncia fatal: la renuncia a la capacidad de decidir. Ignorante, porque a esa ceremonia litúrgica de la renuncia a decidir le llaman “democracia”. ¿Cómo llegó a designar la palabra “democracia” lo contrario de lo que debería significar?

El lenguaje no solo es el elemento por el cual dotamos de sentido a nuestra realidad inmediata, sino que también nos constituye como sujetos, articulando nuestras identidades, individuales y colectivas. Por lo tanto, adquiere automáticamente un marcado sentido político. A su vez, es una construcción social que se reproduce y reconfigura constantemente. Es plástico y maleable, como la propia identidad subjetiva.

[…] ante el centrifugado de lo real y el vacío de sentido que promueve el poder acaso sea la revolución devolver el significado a las palabras, provocar un desplazamiento de los significados para el que no hallaríamos genealogía alguna30”.

En un sentido estrictamente genealógico, sufrir una dictadura es vivir al dictado de palabras ajenas, de palabras de otros. Quien no es capaz de señalar y discutir estas palabras no puede alcanzar una comprensión de la realidad distinta a la dictada.

Y toda revolución comienza así, como una comprensión distinta de los fenómenos sociales cuya puerta de acceso es el lenguaje.

No podemos tener canicas.

Malouney.

1 El grado de polución se destaca más al comparar cada frase con una versión equivalente pero en desuso: “Mi hijo Juan es muy bueno”; “la fruta es saludable”; “ser amable no requiere esfuerzo”.

2 Más aún, es muy probable que el dinero fuera la musa de la creación de la escritura: los vestigios más antiguos conservados de escritura son apuntes contables. Parece ser que la palabra “trigo” no la escribió por primera vez un poeta sino un recaudador de impuestos.

3 La esclavitud no es sólo la conversión de una persona en objeto. Es aún peor, es la conversión de una persona en mercancía, en objeto intercambiable. Hubo lugares de la antigüedad en que esta mercancía en cuestión se hizo tan popular que llegó a convertirse en dinero, es decir, en una mercancía de referencia para fijar el precio de otras mercancías y en un medio de cambio (este barco vale 100 esclavos, esta finca 50 esclavos, etc.) Los prisioneros de guerra eran reducidos a la esclavitud pero la guerra no fue la única ni la principal cantera de esclavos de la antigüedad. La principal cantera fue la deuda con prestamistas. Sobre esta cuestión recomendamos el excelente libro de David Graeber “En Deuda (una historia alternativa de la economía)”. Destino cruel el de quien por no poder pagar mercancía se convierte en mercancía.

4 El ganado vacuno también fue usado como dinero.

5 Citando a Heidegger: El hombre actúa como si fuera el creador y el dueño del lenguaje, cuando es éste su señor. […] es bueno que uno sea cuidadoso con la propia habla. Pero esto solo no puede sacarnos de la inversión, de la confusión sobre la verdadera relación de dominio entre el lenguaje y el hombre. Pues de hecho es el lenguaje el que habla. El hombre empieza a hablar y el hombre sólo habla en la medida en que responde al lenguaje y se corresponde con él, y sólo en cuanto oye al lenguaje dirigirse a él, concurrir con él. Martin Heidegger. “…Poéticamente habita el hombre…”, 1954.

6 Texto extraído de un manual anónimo de hábitos de vida saludables.

7 Por productos entendemos bienes y servicios.

8 ¿Es útil la función de acumulación de capital? Sí, siempre que esta función se use para aquello en lo que es específicamente útil: facilitar intercambios de capital no financiero (bienes inmuebles, maquinaria pesada, tierras de labranza, etc.) También, por ejemplo, para facilitar intercambios intercomunitarios de materias primas (en el argot capitalista, exportaciones e importaciones). No hay que confundir la “función de acumulación de capital” del dinero con la circunstancia coincidente de que una moneda, como el euro, también se pueda acumular. Como veremos más adelante en este mismo capítulo, una moneda no acumulable como la canica puede funcionar también como acumulador de capital.

9 El más famoso, el de la localidad austriaca de Wörgl, en 1932, prohibido y desmantelado por el Estado en 1933 para proteger la moneda oficial de su banco central, el Schilling.

10 Un nombre más meticuloso para estos sistemas sería “sistemas de crédito y débito mutuo”. Las monedas de los sistemas de crédito mutuo son también monedas de dos caras (crédito y deuda) ya que quien concede un crédito genera automáticamente una deuda. Sin embargo, si atendemos al origen etimológico de la palabra “crédito” (credere, creer, en un sentido más cercano a “tener confianza”) la denominación “sistemas de crédito mutuo” es adecuada. “Sistemas de confianza mutua” sería aún mejor, en nuestra opinión, aunque continuaremos usando la denominación por la que estos sistemas son más conocidos.

11 Al principio de este capítulo hablábamos de la miopía de los manuales de economía que definen el dinero como un medio de cambio. La miopía pasa directamente a la tendenciosidad cuando definen el dinero como un medio de pago, como hacen muchos.

12 Como aún no hay acuerdo asambleario sobre el símbolo de la canica, usaremos provisionalmente la cedilla (ç).

13 Si Jose tuviera en el mismo momento del intercambio un producto por valor de 10 canicas que le interesara a Laura, se hubieran limitado a hacer un trueque.

14 Esto no es posible ni siquiera deseable, de momento. Por acuerdo de la Asamblea de nuestra comunidad, las socias no pueden deber productos por valor de más de 300ç ni pueden ser acreedoras de productos valorados en más de 300ç. Planteamos el caso hipotético del piso para apoyar el argumento de que una moneda no acumulable puede servir como acumulador de capital, si una comunidad de usuarias lo acuerda así.

15 La palabra “euro” en este artículo puede interpretarse también como sinónimo de “moneda capitalista”, intercambiable por “dólar”, “yen”, etc., salvo en las ocasiones en que el contexto geográfico se ciñe a los territorios de la U.E.

16 Para una mayor claridad expositiva, en todos los casos hipotéticos en que se cruzan valores en canicas y euros partiremos de una paridad tácita de 1:1 que no tiene por qué darse en la vida real. Lo importante aquí no es la proporcionalidad entre el valor medido en euros y el valor medido en canicas de un objeto (un libro, por ejemplo) sino que se comprenda que tanto canicas como euros se están usando como unidades de medida del valor del libro.

17 Canica, metro y kilo son unidades arbitrarias de medida aceptadas de mutuo acuerdo por la comunidad para medir el valor, la longitud y el peso de los productos que intercambiamos.

18 El intercambio de un libro valorado en 10ç suma cero canicas en la comunidad (+10ç en la cuenta de Laura y -10ç en la cuenta de Jose). Una compraventa con pago en euros es completamente diferente. En la contabilidad particular de Laura y Jose vendría a ser lo mismo, +10€ y -10€, pero en el cómputo global de la comunidad de usuarios del euro hay que anotar un +10€ adicional, que corresponde a los diez euros que han sido impresos, fabricados como medio de cambio para que pueda efectuarse el pago. Este +10€ se lo apunta el banco normalmente. La cosa no es tan simple, claro. Lo normal es que Laura y Jose usen para el pago un billete de diez euros que ha sido usado anteriormente en cientos de ocasiones para otros pagos, no uno creado expresamente para la ocasión. Esta circunstancia reduce significativamente la anotación de +10€ en el cómputo global de la comunidad de usuarios del euro pero mantiene intacta la dinámica de acumulación desigual de dinero capitalista entre los miembros de una comunidad. A esta circunstancia hay que añadirle otro factor, la estafa legal conocida como reserva fraccionaria bancaria, que permite a los bancos hacer préstamos de euros que no tienen por una cuantía del 98% del valor facial de los euros en efectivo que tienen depositados en sus cajas fuertes.

19 Un espabilado que intentara estafar a la comunidad jamás intentaría tener diez canicas. Activaría una cuenta falsa para anotar el intercambio de un producto imaginario con su cuenta auténtica, generando así de forma fraudulenta un crédito con la comunidad de productos valorados en 10ç.

20 En concreto, su materialización mercantil, su mutación en mercancía.

21 El auge de la conceptualización materialista del dinero mercancía se puede situar a principios del siglo XVI, justo tras el descubrimiento de América y la explotación salvaje de los recursos de plata y oro del continente virgen. Fue en esta época cuando empezaron a forjarse los grandes monopolios capitalistas y estatales que nos dominan hoy. No es casualidad. Los períodos de la historia en que ha proliferado el dinero mercancía son períodos caracterizados por el dominio sobre la población de férreas estructuras estatales militarizadas en connivencia con monopolios económicos (comerciales, bancarios, industriales…).

22 El gobierno de Estados Unidos sacó al dólar del patrón oro internacional en 1971, durante el mandato presidencial de Nixon.

23 A este porcentaje se le denomina “coeficiente de efectivo”. Incluye los euros en efectivo guardados en las cajas de los bancos y los guardados fuera de ellas (en las billeteras, en el cajón de la cómoda, debajo del colchón, etc.)

24 A este porcentaje se le denomina “coeficiente de caja”. Cada vez que un cliente A deposita un billete de 10 euros en una cuenta bancaria el banco puede hacer un préstamo a otro cliente B de 9,80€. El efecto se multiplica cuando los 9,80€ de B van a parar a la cuenta de C para realizar un pago. Automáticamente, el banco puede hacer otro préstamo de 9,60€ a D, etc. Al final, si todos los clientes del sistema bancario decidieran convertir simultáneamente su saldo en euros en efectivo sólo podrían percibir, entre todos, un 2% del total de sus depósitos. Es un clásico esquema de estafa piramidal, basado en la improbabilidad estadística de que todos los clientes del sistema vayan a querer retirar sus fondos a la vez.

25 Una óptica estadística que el banco central europeo y los “estados miembros” evitan a toda costa.

26 Un préstamo con intereses no es más que una venta de dinero a plazos. El siguiente pasaje de la extraña novela titulada “El atraco del milenio”, lo explica concisamente: La esencia de un préstamo es que la cosa que fue entregada sea exactamente la misma o, por lo menos, indistinguible de la cosa que se devuelve. Doy por hecho que, si “presto” un par de huevos a mi vecino, éste no me devolverá los mismos dos huevos que le entregué. Espero dos huevos muy parecidos. Igual me pasa con el dinero. Doy por hecho que, si presto diez dólares a un amigo, éste no me devolverá el mismo billete que le entregué. Espero diez dólares muy parecidos. Los bancos, sin embargo, esperan 11,50$. Y eso no es un préstamo, Jim. Eso es una venta a plazos, con la peculiaridad de que la mercancía en venta es a la vez el medio de cambio. Un “préstamo” de 10 dólares con un interés del 15% es en realidad una compra a plazos de 10 dólares por el que te han cobrado 11,50$. De muy pocas mercancías se puede decir con tanta certeza como del dinero que te han cobrado mucho más de lo que vale pero de ninguna se puede decir con tanta precisión cuánto te han cobrado de más. Quizá por eso siguen llamando “préstamo” e “interés” a lo que no es más que venta de dinero y margen de beneficios, para que la gente no vea tan claramente que le están cobrando 160.000$ por billetes de dólar valorados en 100.000$. Albert Mason. El atraco del milenio.

27 También para evadir impuestos, por supuesto. Una moneda que circula por cuentas telemáticas nominales es rastreable. El dinero en efectivo es moneda anónima que no deja rastro de sus usuarios anteriores.

28 El célebre Leviatán de Hobbes se publicó en 1651.

29 No hay forma de probar esta afirmación -de la que, por lo demás, estamos convencidos- pero al enunciarla no se trata tanto de establecer un hecho como de poner a prueba nuestros conocimientos sobre el euro. ¿Qué sabemos del euro?

30 Antonio Orihuela Parrales. El Lenguaje Secuestrado. 2013. Revista Estudios, número 3.

n,zx

13F, ABAJO EL TRABAJO: FIESTA EN LA QUIMERA

El sábado 13 de febrero, el Nodo de Producción de Carabanchel, red que participa en La Canica, se regocija en Lavapiés

[AVISO: retrasamos la presentación a las 20h con motivo de la manifestación contra la represión y las aberraciones judiciales que nadie va a a tolerar más: a las 18h todas a Sol, y luego guatecazo en la Quimera]

SÁBADO 13F, 20H: FIESTA ¡ABAJO EL TRABAJO!


Delicias veganas
Dancefloor Autónomo
Rifa Que Lo Flipas
Cerveza Artesanal
Norbait (electronics dj set)
Manglano vj
Raúl Querido (concierto postindustrial)

Es, para que nos entendamos, lo que se hace en cualquier insurrección después de haber matado al marqués o terrateniente de turno, pero sin haber llegado a tanto (todavía). Es un proyecto colectivista o comunal que posibilita y articula proyectos productivos autogestionados mediante la colectivización de medios de producción, que se gestionan en asambleas en las que puede participar cualquier habitante del territorio. Es algo así como una cooperativa popular abierta y del barrio, que se piensa a sí misma como nodo de una posible gran red de espacios y procesos territoriales similares. De ahí que se llame “nodo”. La parte de “producción” remite a la deconstrucción de conceptos aberrantes como el trabajo o el empleo. Se trata no más que de la vida cotidiana, en la parte concreta que le corresponde a la operación sobre recursos con vista a su uso o consumo, esto es, a la producción. Por supuesto, dimensiones de la vida hay muchas más que la producción, y de ahí que nos guste decir: vamos a por todo.

TITIRITEROS SECUESTRADOS POR TÍTERES

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Mira qué casualidad: el palacio de justicia. Voy a cargarme a un par de jueces. Pero a éstos no me los voy a cargar a tiros, no. A estos me los voy a cargar a hostias. Justicia divina1

Dicen que no es noticia que un perro muerda a un hombre, que la noticia es que un hombre muerda a un perro. Algo así pasó ayer en una plaza del barrio madrileño de Tetuán. Entre muchos títeres metieron en la cárcel a dos titiriteros.

La compañía Títeres desde Abajo puso un gran espejo enfrente del público que asistió a la obra titulada La Bruja y Don Cristóbal. Seguramente, algunos sintieron vergüenza por lo que vieron reflejado en ese espejo. Otros, quizá pena, quizá rabia, etc. Unos pocos no se percataron de que lo que estaban viendo era su imagen, un reflejo de la sociedad monstruosa que entre todas hemos parido, y se alborotaron como chimpancés que se ven reflejados por primera vez en un espejo.

¡Qué escándalo! ¡Títeres policías que dan una paliza de muerte a una títere inocente y plantan una evidencia falsa en su mano indefensa2! ¡Un títere juez prevaricador que consiente el montaje! Eso no pasa en España, ¿verdad? La policía no tortura. Los jueces no prevarican. Los periodistas no mienten. El caso Escala, los GAL, las masacres en la frontera de Melilla… Eso no ha pasado. Las operaciones Piñata y Pandora no están pasando. No mueren asesinados cada día miles de títeres inocentes -de hambre o a tiros- y se les coloca pruebas falsas en las manos, cualquier cosa para que no parezca que los asesinos han sido el capitalismo y sus sicarios de cabecera, los Estados nación y sus cuerpos legislativos, gubernamentales, militares, policiales, judiciales, etc.

Lo real de este mundo al revés, aquello por lo que dos titiriteros han sido apartados de nosotras sin fianza, es el ahorcamiento de un juez prevaricador de cartón y el apuñalamiento de un policía homicida de papel maché3. ¿Os imagináis qué se debe sentir al estar en la cárcel por haber matado al teleñeco de Rodrigo Rato mientras el Rodrigo Rato de carne y hueso se está reponiendo del estrés en Baqueira Beret? Pues eso. Con mejor suerte, los asesinatos de estos monigotes hubieran pasado desapercibidos, como pasan desapercibidos los innumerables asesinatos de jueces y policías de mentira de las series televisivas americanas. La mala pata de nuestros titiriteros es haber estado en el lugar equivocado en el momento equivocado: Madrid, carnaval de 2016, en plena cruzada del frente nacional católico castizo contra “Ahora Madrid”, ese partido de boutique progre que quiere hacernos pasar la redecoración de las placas de la ciudad y los cambios de look de los reyes magos como una revolución política emancipadora, y en el contexto de una posible repetición de las elecciones generales en dos meses. Cada voto cuenta. Para colmo de males, los titiriteros se han topado con el juez Ismael Moreno Chamarro, un ex policía de la última camada franquista (ingresó en el cuerpo como inspector en 1974), bien conocido en el entorno de los movimientos sociales. De sus andadas como émulo de Torrente tenemos incluso algún antecedente de hemeroteca, como el publicado en El País el 28 de junio de 19884.

La trama y la intencionalidad de la obra La Bruja y Don Cristóbal está claramente descrita en la nota publicada por la CNT de Granada el 6 de enero, el Sindicato al que está afiliado Alfonso, uno de los titiriteros5.

La trama y la intencionalidad de la obra “Diligencias”6, del juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno Chamarro, tiene otro cariz mucho más peligroso. A diferencia de la obra La Bruja y Don Cristóbal, la obra “Diligencias” ha ocasionado ya daños graves a las personas, no sólo a los muñecos, concretamente a dos personas que se encuentran encerradas, aturdidas y aterradas en una celda incomunicada de Soto del Real. “Diligencias” está escrita en jerga jurídica pero pertenece en realidad al género chico de la crítica de variedades. El crítico en cuestión es un sádico que tiene el poder de encerrar en la cárcel a los autores de La Bruja y Don Cristóbal porque no le gusta el argumento de la obra. ¿Qué es eso del respeto al poder judicial? ¿Por qué iba nadie a respetar a este idiota que no sabe o no quiere distinguir entre una compañía de teatro y un grupo terrorista? El poder judicial, como cualquier otro estamento del Estado, es un aparato al servicio de élites sociales y está copado de esbirros bien pagados como este, que no dudan en emplear su autoridad para aplacar cualquier amago de disidencia política e ideológica.

Contra una decisión legal tan obscenamente injusta sólo cabe la rebelión. No hay ley que valga. Esto lo saben bien los de Podemos y su marca municipal Ahora Madrid, que alardean de haber hecho sus pinitos insurreccionales hasta que optaron por la vía de la representación parlamentaria. Y lo saben muchos de sus votantes procedentes del 15M. El deslizamiento por la pendiente institucional de estos representantes espurios del 15M llegó ayer a la segunda fase: Se había pasado de combatir la prevaricación a pie de calle, a base de desobediencia a la ley, a combatir la prevaricación en el parlamento y desde el presupuesto del acatamiento a la ley. Primera fase: la acción directa maniatada. Del presupuesto del respeto a la ley se ha pasado a denunciar a quienes escenifican una obra de títeres callejera sobre el amotinamiento contra los abusos de poder. Segunda fase: la palabra amordazada. Con la acción maniatada por la ley y la palabra amordazada por la ley, queda sólo el asalto al cielo de la tercera fase: el control legal del pensamiento.

Vosotros, los que venís del 15M y decís que esos políticos que habéis puesto en el Ayuntamiento sí os representan: ¿qué les vais a decir a vuestros representantes de Ahora Madrid, que han denunciado a dos titiriteros por contar las verdades del barquero en una obra de teatro? Os recordamos cuando hace sólo unos meses invocabais la libertad de expresión para justificar las gracias de un concejal sobre cenizas de las víctimas de los nazis, piernas mutiladas por ETA o niñas violadas y asesinadas por psicópatas… ¿Qué pasa? ¿La libertad de expresión es sagrada para mofarse en Twitter de las víctimas del nazismo del siglo XX pero no para desenmascarar a los nazis del siglo XXI en una obra de títeres tradicionales?

Ahora ya tenéis a alguien más a quien culpar de vuestras desgracias y de la falta de justicia y libertad en la calle, además de a los de siempre (policía, jueces, banqueros, partidos de la vieja política, etc.) Ahora podéis culpar también a la nueva política. Y de paso, a vosotras mismas, que les habéis votado, ¿no? ¿O la culpa la tienen siempre los demás? ¿No os sentís un poco responsables de lo que hacen vuestros representantes electos en el ejercicio de sus funciones de representación? Ahora Madrid llegó ayer más lejos de lo que había llegado el PP de Madrid en 20 años, propiciando el linchamiento mediático y el secuestro legal de dos titiriteros que ellos mismos habían contratado porque la obra no era adecuada para conservar los votos que pueden necesitar dentro de dos meses.

Se está encarcelando a gente aquí en Madrid con la complicidad de vuestros representantes por montar obras de guiñoles. ¿Qué vais a hacer ahora para traer a casa a nuestros compañeros presos?

1Fragmento de un monólogo extraído de la película “Murieron Por Encima de sus Posibilidades”, financiada con fondos estatales del ICO y sufragada por TVE en 2014, durante el gobierno del PP. Los autores y el actor están, afortunadamente, libres sin cargos. https://www.youtube.com/watch?v=Y80lABEq5vs&feature=youyu.be&app=desktop

2 El famoso cartel con el lema “gora alka eta”, que irónicamente ha servido en nuestro mundo para lo mismo que en el mundo de Polichinela: urdir un montaje policial y judicial.

3 Sobre la tradición secular de los apaleamientos, ahorcamientos y apuñalamientos de guiñoles, ver el artículo “En defensa de los titiriteros apresados en Madrid”:

http://www.titeresante.es/2016/02/07/en-defensa-de-los-titiriteros-apresados-en-madrid/

TITIRITEROS SECUESTRADOS POR TÍTERES

Mira qué casualidad: el palacio de justicia. Voy a cargarme a un par de jueces. Pero a éstos no me los voy a cargar a tiros, no. A estos me los voy a cargar a hostias. Justicia divina1

Dicen que no es noticia que un perro muerda a un hombre, que la noticia es que un hombre muerda a un perro. Algo así pasó ayer en una plaza del barrio madrileño de Tetuán. Entre muchos títeres metieron en la cárcel a dos titiriteros.

La compañía Títeres desde Abajo puso un gran espejo enfrente del público que asistió a la obra titulada La Bruja y Don Cristóbal. Seguramente, algunos sintieron vergüenza por lo que vieron reflejado en ese espejo. Otros, quizá pena, quizá rabia, etc. Unos pocos no se percataron de que lo que estaban viendo era su imagen, un reflejo de la sociedad monstruosa que entre todas hemos parido, y se alborotaron como chimpancés que se ven reflejados por primera vez en un espejo.

¡Qué escándalo! ¡Títeres policías que dan una paliza de muerte a una títere inocente y plantan una evidencia falsa en su mano indefensa2! ¡Un títere juez prevaricador que consiente el montaje! Eso no pasa en España, ¿verdad? La policía no tortura. Los jueces no prevarican. Los periodistas no mienten. El caso Escala, los GAL, las masacres en la frontera de Melilla… Eso no ha pasado. Las operaciones Piñata y Pandora no están pasando. No mueren asesinados cada día miles de títeres inocentes -de hambre o a tiros- y se les coloca pruebas falsas en las manos, cualquier cosa para que no parezca que los asesinos han sido el capitalismo y sus sicarios de cabecera, los Estados nación y sus cuerpos legislativos, gubernamentales, militares, policiales, judiciales, etc.

Lo real de este mundo al revés, aquello por lo que dos titiriteros han sido apartados de nosotras sin fianza, es el ahorcamiento de un juez prevaricador de cartón y el apuñalamiento de un policía homicida de papel maché3. ¿Os imagináis qué se debe sentir al estar en la cárcel por haber matado al teleñeco de Rodrigo Rato mientras el Rodrigo Rato de carne y hueso se está reponiendo del estrés en Baqueira Beret? Pues eso. Con mejor suerte, los asesinatos de estos monigotes hubieran pasado desapercibidos, como pasan desapercibidos los innumerables asesinatos de jueces y policías de mentira de las series televisivas americanas. La mala pata de nuestros titiriteros es haber estado en el lugar equivocado en el momento equivocado: Madrid, carnaval de 2016, en plena cruzada del frente nacional católico castizo contra “Ahora Madrid”, ese partido de boutique progre que quiere hacernos pasar la redecoración de las placas de la ciudad y los cambios de look de los reyes magos como una revolución política emancipadora, y en el contexto de una posible repetición de las elecciones generales en dos meses. Cada voto cuenta. Para colmo de males, los titiriteros se han topado con el juez Ismael Moreno Chamarro, un ex policía de la última camada franquista (ingresó en el cuerpo como inspector en 1974), bien conocido en el entorno de los movimientos sociales. De sus andadas como émulo de Torrente tenemos incluso algún antecedente de hemeroteca, como el publicado en El País el 28 de junio de 19884.

La trama y la intencionalidad de la obra La Bruja y Don Cristóbal está claramente descrita en la nota publicada por la CNT de Granada el 6 de enero, el Sindicato al que está afiliado Alfonso, uno de los titiriteros5.

La trama y la intencionalidad de la obra “Diligencias”6, del juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno Chamarro, tiene otro cariz mucho más peligroso. A diferencia de la obra La Bruja y Don Cristóbal, la obra “Diligencias” ha ocasionado ya daños graves a las personas, no sólo a los muñecos, concretamente a dos personas que se encuentran encerradas, aturdidas y aterradas en una celda incomunicada de Soto del Real. “Diligencias” está escrita en jerga jurídica pero pertenece en realidad al género chico de la crítica de variedades. El crítico en cuestión es un sádico que tiene el poder de encerrar en la cárcel a los autores de La Bruja y Don Cristóbal porque no le gusta el argumento de la obra. ¿Qué es eso del respeto al poder judicial? ¿Por qué iba nadie a respetar a este idiota que no sabe o no quiere distinguir entre una compañía de teatro y un grupo terrorista? El poder judicial, como cualquier otro estamento del Estado, es un aparato al servicio de élites sociales y está copado de esbirros bien pagados como este, que no dudan en emplear su autoridad para aplacar cualquier amago de disidencia política e ideológica.

Contra una decisión legal tan obscenamente injusta sólo cabe la rebelión. No hay ley que valga. Esto lo saben bien los de Podemos y su marca municipal Ahora Madrid, que alardean de haber hecho sus pinitos insurreccionales hasta que optaron por la vía de la representación parlamentaria. Y lo saben muchos de sus votantes procedentes del 15M. El deslizamiento por la pendiente institucional de estos representantes espurios del 15M llegó ayer a la segunda fase: Se había pasado de combatir la prevaricación a pie de calle, a base de desobediencia a la ley, a combatir la prevaricación en el parlamento y desde el presupuesto del acatamiento a la ley. Primera fase: la acción directa maniatada. Del presupuesto del respeto a la ley se ha pasado a denunciar a quienes escenifican una obra de títeres callejera sobre el amotinamiento contra los abusos de poder. Segunda fase: la palabra amordazada. Con la acción maniatada por la ley y la palabra amordazada por la ley, queda sólo el asalto al cielo de la tercera fase: el control legal del pensamiento.

Vosotros, los que venís del 15M y decís que esos políticos que habéis puesto en el Ayuntamiento sí os representan: ¿qué les vais a decir a vuestros representantes de Ahora Madrid, que han denunciado a dos titiriteros por contar las verdades del barquero en una obra de teatro? Os recordamos cuando hace sólo unos meses invocabais la libertad de expresión para justificar las gracias de un concejal sobre cenizas de las víctimas de los nazis, piernas mutiladas por ETA o niñas violadas y asesinadas por psicópatas… ¿Qué pasa? ¿La libertad de expresión es sagrada para mofarse en Twitter de las víctimas del nazismo del siglo XX pero no para desenmascarar a los nazis del siglo XXI en una obra de títeres tradicionales?

Ahora ya tenéis a alguien más a quien culpar de vuestras desgracias y de la falta de justicia y libertad en la calle, además de a los de siempre (policía, jueces, banqueros, partidos de la vieja política, etc.) Ahora podéis culpar también a la nueva política. Y de paso, a vosotras mismas, que les habéis votado, ¿no? ¿O la culpa la tienen siempre los demás? ¿No os sentís un poco responsables de lo que hacen vuestros representantes electos en el ejercicio de sus funciones de representación? Ahora Madrid llegó ayer más lejos de lo que había llegado el PP de Madrid en 20 años, propiciando el linchamiento mediático y el secuestro legal de dos titiriteros que ellos mismos habían contratado porque la obra no era adecuada para conservar los votos que pueden necesitar dentro de dos meses.

Se está encarcelando a gente aquí en Madrid con la complicidad de vuestros representantes por montar obras de guiñoles. ¿Qué vais a hacer ahora para traer a casa a nuestros compañeros presos?

1Fragmento de un monólogo extraído de la película “Murieron Por Encima de sus Posibilidades”, financiada con fondos estatales del ICO y sufragada por TVE en 2014, durante el gobierno del PP. Los autores y el actor están, afortunadamente, libres sin cargos. https://www.youtube.com/watch?v=Y80lABEq5vs&feature=youyu.be&app=desktop

2 El famoso cartel con el lema “gora alka eta”, que irónicamente ha servido en nuestro mundo para lo mismo que en el mundo de Polichinela: urdir un montaje policial y judicial.

3 Sobre la tradición secular de los apaleamientos, ahorcamientos y apuñalamientos de guiñoles, ver el artículo “En defensa de los titiriteros apresados en Madrid”:

http://www.titeresante.es/2016/02/07/en-defensa-de-los-titiriteros-apresados-en-madrid/

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