CENTRAL DE ABASTECIMIENTO

Hay muchos productos que aún no producimos dentro de la red y que, al ser necesarios para la vida y para el desarrollo de nuestros proyectos, nos vemos obligados a comprar mediante euros a cualquier empresa ajena a la comunidad de intercambio. Esto nos obliga a tener que utilizar euros para obtener nuestros productos y, como consecuencia, nuestra capacidad de ofertar nuestros propios productos en canicas es muchas veces menor de lo que nos gustaría.

Veámoslo con un ejemplo: Juanita tiene un proyecto de pastas frescas y, para fabricarlas, necesita harina y aceite. Sin embargo no existe ningún proyecto dentro de la red que intercambie estos productos en canicas, por lo que se ve obligada a gastar euros para comprarlos. En consecuencia, a Juanita le será difícil ofertar sus pastas en canicas, ya que para seguir elaborando sus pastas necesita conseguir euros con los que seguir comprando harina y aceite. Pero Juanita quiere apostar por la moneda social. Por eso, para que Juanita pueda ofertar sus pastas en canicas, hace falta una herramienta que le permita adquirir el aceite y la harina con canicas, y poder dejar así el circulo vicioso que le retenía en el euro. Esa herramienta es la Central de Abastecimiento.

La Central de Abastecimiento como herramienta clave de La Canica

La Central de Abastecimiento es el proyecto más ambicioso y la piedra angular de la comunidad de intercambio La Canica. Su función es múltiple:

1. Coordinar el consumo y facilitar el abastecimiento de productos que aún no se producen dentro de la red de intercambio.

2. Definir colectivamente la relación entre el euro y la canica y gestionar el depósito colectivo de euros.

3. Visibilizar proyectos productivos viables para aquellxs usuarixs que quieran arrancar con un proyecto nuevo.

4. Colectivizar medios de producción

 

1. Coordinación del consumo

Cuando varias usuarias necesitan adquirir algo que nadie de la red está ofertando, pueden acudir a una asamblea y plantear hacer un pedido colectivo de ese producto que necesitan. La gente que esté en una situación parecida se sumará a ese pedido y la asamblea podrá aprobar que la Central de Abastecimiento busque una empresa proveedora y pague el pedido gastando euros del depósito colectivo de la comunidad. Una vez los productos estén físicamente en la Central de Abastecimiento, las usuarias pueden adquirirlas con sus canicas. Para ello, transfieren canicas de sus cuentas a la cuenta general de la Central de Abastecimiento (cuyo uso depende de las decisiones de la asamblea, evidentemente).

Juanita necesitaba aceite y harina. Lo ha comentado por ahí, y resulta que había más proyectos y usuarias particulares que también necesitaban estos productos. Finalmente, parece que, al coordinarse, se podría prever un consumo mensual de 400kg. de harina y 200L de aceite. Pues bien, la Central utiliza sus euros para hacer ese pedido, lo paga, lo recoge y a continuación ofrece los productos comprados, pero con precios en canicas. Pongamos que ha buscado harina y aceite ecológicos y que se ha establecido un precio de 2 canicas para el kilo de harina y de 20 canicas para la garrafa de aceite. Juanita, como el resto, irá a la Central y hará allí sus compras, cogiendo el aceite y la harina y aportando canicas a la Central. Como su materia prima la compra ya en canicas, puede ofertar sus deliciosas pastas en canicas.

Naturalmente, hay una pregunta que resolver: ¿cómo ha pagado la Central de Abastecimiento? ¿de dónde saca sus euros? Y, por otra parte, ¿para qué quiere canicas la central de abastecimiento?

2. Puente entre euros y canicas

Lxs usuarixs que, como Juanita, ofrecen un servicio o producto valorado en canicas, son capaces de aumentar su saldo de canicas a través de su propio trabajo o proyecto productivo. Fernandín, sin embargo, es profesor a jornada completa en un colegio y tiene ganas de participar en La Canica, pero su tiempo productivo está acotado a su puesto de profesor, por lo que ahora mismo no puede desarrollar ningún proyecto productivo autogestionado. Pese a sus ganas de participar en La Canica, la Comunidad de Madrid -que es quien paga a Fernandín- no está dispuesta a pagar parte del salario de Fernandín en canicas, por lo que en principio éste no podría acceder a los productos de La Canica (por ejemplo, las pastas de Juanita). Hace falta una herramienta que permita a Fernandín intercambiar aunque sea una pequeña parte de los euros de su salario por canicas. Esa herramienta es, también, la Central de Abastecimiento.

Hace un momento hemos visto que, a la hora de llevarse su aceite y su harina, tanto Juanita como otrxs usuarixs han aportado canicas a la Central de Abastecimiento. Pues bien, Fernandín puede ahora tomar parte de esas canicas aportando euros a la Central: puede intercambiar euros por canicas. O, lo que es lo mismo, la Central de Abastecimiento puede usar sus canicas para comprar euros a Fernandín. Fernandín aumenta su saldo en canicas y ya puede comprar tanto las pastas de Juanita como muchas otras cosas. La Central de Abastecimiento, por su parte, ha reducido su saldo en canicas, mientras que el depósito colectivo de euros ha aumentado.

Los euros físicos de la central de abastecimiento, con los cuales pueden comprarse productos fuera de la comunidad de intercambio, se obtienen por tanto de aquellos que desean transformar una parte de su salario -que les viene inevitablemente en euros- en canicas. En este paso, nadie pierde ni a nadie se le regala nada: quien aporta euros para llevarse canicas, puede seguir haciendo compras en canicas; quien acude a la central de abastecimiento, ha debido producir para poder gastar canicas en la central de abastecimiento y llevarse los productos que desea. ¿Qué ha cambiado entonces en el proceso? El tamaño de la economía horizontal y autogestionaria: en La Canica hay ahora más riqueza productos (las pastas de Juanita), más capacidad de intercambio (los nuevos saldos positivos de las consumidoras) y una mayor potencia de consumo colectivo organizado (los euros físicos de la Central de Abastecimiento). Dicho sea de otra forma: hemos arrebatado un pequeño espacio al euro. Pero, sobre todo: hay más gente generando relaciones de confianza y profundizando un poquito más en la autoorganizacion popular (que es, en última instancia, de lo que trata todo esto).

Y la central de abastecimiento ofrece aún un par de ventajas más.

3. Visibilización de nuevos proyectos

Al organizar el consumo y las compras colectivas a través de la central, hacemos visibles demandas de la comunidad más o menos grandes. En el ejemplo anterior, pongamos, eran 400kg de harina y 200L de aceite mensuales que no quedaba más remedio que pagar en euros, a veces a empresas que, por muy cercanas que sean, tienen sus jefes, sus asalariadas y a las que les importa un pimiento la autogestión. Pues bien, si nos fijamos bien, al hacer esta operación estamos definiendo un consumo y una demanda permanentes de productos que bien podría servir para que un proyecto horizontal arrancase sabiendo que va a tener el apoyo y un consumo voluminoso garantizado por parte de la comunidad.

Hay mucha gente a la que le apetecería arrancar con un proyecto nuevo pero no está segura de qué sería viable. Pues bien, gracias a su carácter colectivo, la Central de Abastecimiento proporciona una orientación sobre los proyectos que pueden ser económicamente sostenibles e, incluso, garantizaría una salida para una parte de la producción del nuevo proyecto (tanto en euros como, poco a poco, en canicas).

4. Colectivizar bienes y medios de producción

Aunque generalmente los euros de la Central se destinarán a realizar compras colectivas de lotes de recursos básicos que luego se distribuye entre muchas usuarias (aceite, harina, pilas, gasolina, material de construcción, etc.), nada nos impide pensar en compras más complejas que que son difíciles afrontar individualmente y que podrían ser de uso colectivo: una furgoneta, una amasadora, una tierra, etc. En este caso no se trataría tanto de que tal o cual usuarix tuviese que “re-comprar” esta máquina a la Central por medio de canicas (como sucede con los recursos básicos), sino de pensar otras formas de equilibrar la cuenta de a Central de Abastecimiento (por ejemplo, aportar canicas a la Central en función del uso que se haga de la furgoneta). Al margen de cuál sea el sistema de equilibrar las cuentas, lo interesante es que, en este caso, la propiedad del bien o medio de producción será ya colectiva: pertenecerá a la comunidad de intercambio como recurso colectivo, es decir, como “común”.

Un pensamiento sobre “CENTRAL DE ABASTECIMIENTO”

  1. Tengo una pregunta acerca de la generación de canicas. Según he entendido, cuando una consumidora intercambia euros por canicas, esas canicas que obtiene de la Central de Abastecimiento ya estaban dentro del circuito, pues las había entregado una prosumidora (pongamos Juanita, por seguir con el ejemplo) a cambio de productos obtenidos fuera de La Canica. Bien, imaginemos que las consumidoras demandan más canicas a la Central de las que hay en el fondo común. ¿Se generan automáticamente las canicas necesarias para satisfacer la demanda, o se controla de alguna forma esta inyección de canicas al circuito?

    Gracias de antemano y enhorabuena por un proyecto tan interesante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Comunidad de Intercambio

Custom Field Manager Powered By : XYZScripts.com