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LA ACCIÓN ECONÓMICA

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Hay mucho escrito sobre la represión policíaca del Estado pero en lo relativo a la represión económica estamos todavía casi en blanco.

La represión se alimenta del miedo. Generalmente, del miedo a ser atacadas, torturadas, enjauladas… La represión económica se alimenta concretamente del miedo a la escasez. Y no hay que desdeñar el poder paralizante de este miedo en sociedades capitalistas occidentales como la nuestra, mal criadas durante décadas en la banalización del consumo y la acumulación espectacular de la mercancía. La amenaza de la escasez es mucho más aterradora para quienes hemos atravesado estos espejismos de abundancia o, más bien, hemos sido atravesados por ellos1.

No es de extrañar, pues, esta tendencia reciente a la agudización de la represión económica, que el Estado español ha cronificado con la conversión de tipos penales en tipos administrativos de la “ley mordaza”2. Lo primero que nos dice este cambio de penas por multas es que la represión económica funciona por lo menos igual que otras clases de represión, cuando no mejor. Ningún Estado modifica una táctica represiva sin asegurarse de que cumple con eficacia sus objetivos, que son principalmente dos: disuadir y distraer. Disuadir al mayor número posible de personas de que se asocien y organicen para luchar contra él. Distraer a las Asociaciones Libres de su actividad normal. Las Asociaciones Libres están dilapidando recursos materiales y miles de horas de militancia en la consecución de fondos para el pago de multas, fianzas, etc. Peor aún: no sólo pierden el tiempo en una actividad defensiva que les distrae de su actividad normal sino que el fruto de esta actividad revierte directamente en el reforzamiento del enemigo, el Estado, que recauda por esta vía del pago “voluntario” o por la vía ejecutiva de embargos millones de euros. El beneficio es aún mayor si se restan de la cuenta de pérdidas y ganancias del Estado los gastos de manutención por recluso que éste deja de soportar cada vez que un ingreso en prisión se conmuta por una multa3.

En resumen, la represión económica disuade y distrae pero además fortalece al Estado, que extrae de ella un beneficio con el que financia más equipamientos, sueldos e infraestructuras represivas. Sólo por esto, un estudio de la represión económica que hemos postergado durante demasiado tiempo era acuciante. Pero hay más. La resistencia a la represión económica estatal, tan poco explorada, está llena de posibilidades. El violento latrocinio estatal está resquebrajando esa imagen mitológica del Estado como organización depositaria del bien público, ocasionando que cada vez más personas se deslicen de un sentirse legitimadas a eludir el pago de multas a un sentirse legitimadas a eludir el pago de impuestos. Los actos legítimos de desobediencia económica se afianzan además por el descubrimiento de nuevas formas de resistencia. Muchas personas que se quedaron en la ruina, sin nada, y están aplastadas por deudas que nunca podrán pagar han descubierto fortuitamente la “insolvencia”, lo más parecido a la invulnerabilidad contra la represión económica. La mayor ventaja de una ruina sobrevenida accidentalmente (es decir, por el expolio depredador de bancos, Estado, etc.) es que la siguiente ruina ya no nos cogerá por sorpresa, incluso se puede programar. La programación de la ruina, que en el argot legal se conoce como “insolvencia punible”, es una táctica de elusión de pagos a acreedores que los usurpadores de los medios de producción y las plusvalías llevan practicando siglos4. Las Asociaciones Libres están empezando a incorporarlas ahora en su arsenal para sus propios fines de clase revolucionaria5.

Y aquí es donde la cosa se pone interesante. Las Asociaciones Libres están precipitando la insolvencia de sus asociadas mediante la titularización societaria de propiedades particulares, usando personas jurídicas instrumentales como Asociaciones o Cooperativas. Pero lo que comienza como un mero cambio de titularidad de la propiedad se convierte a menudo en un cambio real de régimen de propiedad. Las Asociaciones libres no se conforman con una titularidad colectiva que no es más que el disfraz de una propiedad privada sino que, ya puestas en faena, se atreven a ensayar usos distintos de la propiedad (colectivistas, comunistas, comunalistas, etc.) Estos experimentos con el régimen de propiedad no se inician sólo por un cambio circunstancial de la titularidad. Las Asociaciones traen ya un rodaje previo en el uso compartido de comida, ropa, libros, etc, a través de redes de apoyo mutuo. Y este entrenamiento en la colectivización de objetos de consumo ha generado la confianza necesaria para dar el paso siguiente a la colectivización de medios de producción. Es todo un proceso. Y no sólo operativo, también narrativo. La miseria ha espoleado el debate sobre las causas y los agentes de la miseria. La represión económica del Estado y las crisis inducidas cíclicamente por el capitalismo transnacional han provocado un cambio de perspectiva, una comprensión menos resignada de los mecanismos de dominación. Como en todo proceso revolucionario, es difícil decir cuándo se está haciendo “teoría de la práctica” o “práctica de la teoría”. Por ejemplo, se subvierten las relaciones de propiedad casi al tiempo que se explica la necesidad de subvertirlas. Los ejercicios prácticos con la insolvencia programada o con la okupación llevan a un mejor discernimiento teórico de conceptos como “titularidad” y “uso”. Cuando hablamos de propiedad privada o propiedad colectiva, ya no nos referimos a la titularidad, ese artificio estatal6, sino al uso que las personas y colectivos hacemos de ella. Puede haber propiedades de titularidad privada y uso completamente colectivizado y al revés.

Estos procesos de transformación colectiva, esta práctica revolucionaria entrelazándose con su teoría, rompen los esquemas de una represión económica diseñada para atemorizar a individuos considerados como propietarios privados de bienes de consumo y de medios de producción. En tanto que propietarios privados, el Estado nos puede atacar secuencialmente, de uno en uno, depositando multas y notificaciones de embargo en cada buzón. Pero los ataques económicos contra una Comunidad tienen que enmarcarse ya necesariamente en actos de guerra7, sin careta, y estas son situaciones que el Estado procura evitar dentro de sus fronteras porque la guerra a cara descubierta destruye esa imagen sagrada de institución cuya existencia es apriorística, está fuera de toda discusión. El eterno antagonismo entre el principio de no delegación de las Asociaciones Libres y el principio de autoridad representativa del Estado se desvela en los conflictos comunitarios, momentos en que su misma razón de ser queda expuesta al escrutinio público y, por lo tanto, momentos de máxima vulnerabilidad. Para sobrevivir, el Estado tiene que impedir a toda costa el proceso por el que se hace evidente su inutilidad: la unión libre asociacionista. En otras palabras, tiene que recurrir constantemente a la división, empezando por la división de La Tierra en parcelas numeradas y separadas por cercas8. Una propiedad cerrada modela una mentalidad cerrada. La mentalidad de propietario privado es individualista, desconfiada, nerviosa. Su supervivencia no depende de las relaciones sociales solidarias sino de la acumulación de bienes de consumo y medios de producción. Por eso tiende a acaparar y a estar en estado permanente de alerta, puesto que los demás son competidores, intrusos o ladrones en potencia. Sin embargo, los terrores nocturnos a la escasez desaparecen cuando el propietario privado, individuo reprimido y aislado, pasa a ser un individuo libremente asociado, un “copropietario” que cuenta con el respaldo solidario de su Red de Apoyo, su Cooperativa, su Comuna, etc. El cambio en las relaciones de propiedad afecta directamente a las relaciones de producción, por estar ambas íntimamente ligadas. La jerarquía empresarial es intrínseca a la propiedad privada de los medios de producción. Pero a la propiedad colectiva de los medios de producción le corresponde una toma de decisiones colectiva: la Asamblea.

En conclusión, urge encarar la lucha contra la represión económica por las dos razones apuntadas: Primero, es un tipo de represión que está dando excelentes resultados al Estado y que se está intensificando en las sociedades del “primer mundo”, donde el capitalismo nos explota a través del consumismo tanto o más que a través del productivismo. Segundo, la resistencia está llena de posibilidades; ofrece nuevas técnicas como la insolvencia programada, la constitución de sociedades instrumentales, la insumisión fiscal, etc., y tiene un gran potencial para subvertir las relaciones capitalistas de producción y propiedad. Si la propiedad privada modela un cerebro de propietario jerárquico, egoísta e insaciable, la propiedad comunal puede modelar un cerebro de propietario libertario, solidario y satisfecho.

Aparte de estas dos importantes razones añadiremos una ventaja complementaria: Las técnicas de resistencia a la represión económica están mucho menos penadas que las técnicas de resistencia a la represión policiaca porque los tipos delictivos en que se incurre son propios de la clase empresarial y política, no de la clase obrera. Falsificación de documento mercantil, alzamiento de bienes, apropiación indebida, insolvencia punible, fraude fiscal… El Estado no puede endurecer la persecución o las penas de estos tipos delictivos porque estaría perjudicando los intereses de clase que defiende. Esta es la causa, por ejemplo, de que los mecanismos de inspección fiscal sean tan deficientes. En realidad, el 90% de los ingresos de Hacienda por el IRPF provienen de las rentas de los trabajadores que son detraídas directamente de sus salarios por una clase empresarial que actúa de recaudadora de impuestos del Estado.

Es obvio que la represión del Estado se opera en connivencia con una clase empresarial que requiere los servicios de seguridad que éste le provee para protegerse de los amotinamientos de la masa esclava asalariada9. En lo que atañe exclusivamente a la economía, por no desviarnos del tema del artículo, podemos hablar entonces de una opresión económica que englobaría a la represión estatal y la explotación empresarial y que se manifiesta en forma de impuestos, multas, embargos, desalojos, inspecciones, usurpación de medios de producción, apropiación de plusvalías, paro, emisión y distribución de moneda fiat (obligatoria), etc., etc.

Esta opresión económica que sentimos en el pecho y nos dificulta la respiración es el síntoma inconfundible del capitalismo. Es cierto que el capitalismo ha infectado todo el tejido social y, por lo tanto, tiene que ser combatido en todos los ámbitos imaginables de la vida: pedagógico, psicológico, filosófico, erótico, marcial, sanitario, ético, artístico… Pero no es menos cierto que la lucha en el ámbito económico es tan importante como las anteriores, probablemente más, porque al fin y al cabo el capitalismo es una enfermedad que irradia desde la economía. Peor aún, el capitalismo es un sistema económico que lo ensucia todo de economía mediante un proceso llamado “mercantilización”: el amor, el juego, la sonrisa de un niño, un trago de agua, la tierra, un atardecer… Cualquier cosa. Pero barrer el capitalismo de la escuela y del consultorio médico es como quitar chapapote de las playas y de las alas de las gaviotas: un voluntarismo inútil si no se va a la causa del vertido. En otras palabras, no vale de nada desmercantilizar la educación o la sanidad si no desmercantilizamos también la economía. El capitalismo es ante todo un sistema económico, luego hay que poner otro sistema económico en su lugar. Y esto requiere conocimientos económicos, estrategias económicas, instrumentos económicos.

A esta lucha específica en el ámbito de la economía para combatir el capitalismo -en sus dos vertientes estatal y empresarial- la hemos llamado “acción económica”. La acción económica es una acción directa, sin árbitros, de clase revolucionaria. Las Asociaciones anarcosindicalistas, por ejemplo, llevan siglo y medio de experiencia en acción económica. Sus métodos de lucha tradicionales -la huelga, el boicot, el sabotaje- están expresamente pensados para atacar a los núcleos de la economía: la producción, la distribución y el consumo. Sus objetivos no pueden ser más económicos: subida del precio del trabajo, control de los procesos productivos y la gestión administrativa… Eso, en primera instancia. En segunda instancia, la reapropiación de los medios de producción y de lo producido. Y siempre con un fin último en la cabeza: el comunismo libertario, un sistema económico alternativo al capitalismo. Lo chocante es que ni siquiera el anarcosindicalismo, cuyo carácter es eminentemente económico y donde son frecuentísimas las alusiones a la “acción directa”, la “acción sindical” o la “acción social”, tiene un apartado en sus textos reservado a la “acción económica”. La omisión es demasiado llamativa como para ignorarla. No es momento de entrar en las causas del lapsus pero es inevitable lamentar una de las consecuencias: nos tememos que una de las razones por las que casi nadie cae en la importancia de una “acción económica” es que no hay un término coloquial o técnico para referirse a ella. Así, aunque no descubrimos nada nuevo con esto de la “acción económica”, pensamos que el solo hecho de ponerle nombre y explicarla mínimamente puede suponer un avance en la lucha por la emancipación. Y en esas estamos. En próximas entregas, si el tiempo y la autoridad lo permiten, entraremos con más detalle en casos concretos de acción económica.

1Muchas de las trabajadoras que se despertaron arruinadas en la crisis del 2008 tienen tan reciente aquel sueño de clases medias que todavía lo confunden con un recuerdo real. Tienen miedo de perder lo poco que les resta de lo que nunca fue suyo. El Estado es plenamente consciente de que un número muy significativo de personas implicadas en el 15M provienen de ese espectro social muy vulnerable todavía a la represión económica.

2Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana. Esta reforma legislativa elimina las faltas que se regulaban en el Libro III del Código Penal anterior y las transforma casi íntegramente en infracciones administrativas.

3Esto no quiere decir que se reduzca el número de secuestros legales anuales. Sólo quiere decir que cada vez que una pena se conmuta por una multa el Estado gana por dos conceptos: lo que ingresa y lo que deja de gastar por ese recluso en particular.

4Las quiebras empresariales fraudulentas son, por ejemplo, operaciones habituales para eludir el pago de indemnizaciones a las trabajadoras.

5El concepto “clase revolucionaria” merece un artículo aparte. Baste decir aquí que no nos plegamos a las categorías tradicionales. No discutimos, por ejemplo, que desde una perspectiva economicista exista una clase social con unas características muy determinadas denominada “proletariado”. Discutimos que esta clase social sea un sujeto revolucionario, como esperaban los socialistas del siglo XIX. Digamos que la “clase revolucionaria” es una clase social consciente, coherente y alevosa, que se resiste a ser catalogada como un objeto (y no sólo de estudio) por doctrinas económicas, políticas, sociológicas, etc. Entendemos, pues, como “clase revolucionaria” a aquella que, con independencia de otras taxonomías más clásicas, aplica en su vida los principios de libre asociación y no delegación como método para construir una nueva sociedad basada en los principios de libre asociación y no delegación.

6La concesión de títulos de propiedad es una usurpación más del Estado, que se ha arrogado la capacidad de enajenar el territorio sobre el que ejerce el monopolio de la violencia.

7Las agresiones económicas más habituales del Estado en escenarios de guerra son el saqueo, la expropiación de tierras, el expolio de recursos, la mano de obra esclava, etc.

8Otro ejemplo milenario de división desde el poder sería la operada para enfrentar a hombres y mujeres. “Descubrimos que las jerarquías sexuales siempre están al servicio de un proyecto de dominación que sólo puede sustentarse a sí mismo a través de la división, constantemente renovada, de aquéllos a quienes intenta gobernar.” La cita está extraída del libro de Silvia Federici “Calibán y la bruja (mujeres, cuerpo y acumulación originaria)” y es especialmente oportuna por el contexto en que se ubica, una expropiación masiva de tierras comunales por parte del Estado de Nigeria pactada con el FMI y el Banco Mundial en los años 80 del siglo XX: “En Nigeria comprendí que la lucha contra el ajuste estructural formaba parte de una larga lucha contra la privatización y el “cercamiento”, no sólo de las tierras comunales sino también de las relaciones sociales, que data de los orígenes del capitalismo en Europa y América en el siglo XVI”.

9Uno de los grandes logros propagandísticos del capitalismo es haber esparcido con éxito el bulo de la abolición de la esclavitud. La esclavitud es una forma clásica de explotación laboral que en su desenvolvimiento histórico estrictamente económico ha adoptado la forma optimizada de trabajo asalariado, una esclavitud a tiempo parcial mucho más rentable para el amo (o señor o empresario) porque el esclavo (o siervo o empleado) pasa a hacerse cargo de su propia manutención y la de su familia. En las fases más sofisticadas del capitalismo, un nuevo tipo de esclavo llamado “autónomo dependiente” tiene que correr incluso con los costes del medio de producción (por ejemplo, mantenimiento del vehículo, combustible, seguros, etc.).

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº 9

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº9 [1]

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14-Sep-2016 — Central de Abastecimiento [2]

Esta edición del boletín que siempre sacamos en vísperas de Asamblea va a ser monográfica sobre una de las propuestas que se va tratar mañana: las compras colectivas. Empezaremos por un breve resumen de este punto del orden del día y pasaremos directamente a informar de las últimas novedades del proyecto.

*COMPRAS COLECTIVAS (RESUMEN)*

Las compañeras que no hayan leído toda la documentación enviada a La  Comunidad porque no están todavía inscritas en la lista de  correos pueden encontrarla en:

http://intercambios.lacanica.org/es/node/347 [3]
http://intercambios.lacanica.org/es/node/346 [4]
http://intercambios.lacanica.org/es/node/345 [5]

Recordamos que, también a través de la lista de correos, se ha lanzado una propuesta preliminar de compra colectiva de café Rebeldía:

http://intercambios.lacanica.org/es/node/348 [6]

Para inscribiros en la lista de correos de La Canica, enviad un mail a canica@riseup.net [7].

 

*VIO.ME*

Nosotras, las trabajadoras de VIO.ME en lucha, liberadas de los jefes, continuamos resistiendo a pesar de la presión y las maniobras legales que se operan a nuestras espaldas. Nos resistimos como trabajadoras a abandonar la fábrica y perseveramos en nuestra demanda central: Las fábricas, así como toda la riqueza social, deberían ser gestionadas por quienes las producimos.

¡Así comienza el catálogo de productos y precios que nos ha enviado VIO.ME! Nada que ver con el catálogo de Mango. Podéis encontrar el pdf de este original catálogo revolucionario en: http://intercambios.lacanica.org/es/node/349 [8] Una lástima que esté sólo disponible en inglés. Pero ya hay compas de Faircoop traduciéndolo al español.

(Actualización: ya puedes bajarte el catálogo en castellano: Descargar catálogo en PDF)

 

*CAFÉ REBELDÍA*

Ya tenemos los primeros datos concretos, recibidos esta misma mañana.  Copiamos textualmente:

La finalidad de este proyecto [Associació Solidaria Café Rebeldía-Infoespai] es garantizar a las cooperativas zapatistas en resistencia una digna relación salario-trabajo y destinar la totalidad de los beneficios obtenidos por la venta de este producto a las comunidades indígenas.

Desde la Red Europea de comercialización de Productos Zapatistas, se intenta acordar un precio mínimo. Desde allí mismo cada año hay una delegación que visita a las cooperativas. Hay una relación directa. Los diferentes grupos de la Red Europea tienen a su vez sus propios acuerdos con las diferentes cooperativas. Durante el mes de octubre de cada año, se hace el pre-contrato con la/s cooperativa/s de origen, en el que se acuerdan, la cantidad, calidad, precio, transporte, forma de pago, – que suele ser 50% al firmar el presente contrato y 50% al recibir el café – y fecha alrededor de la entrega, que generalmente es en abril / mayo.

No todas las cooperativas tienen la certificación de producción ecológica ya que esto tiene un importe elevado y no todas se lo pueden permitir, con estas cooperativas la relación de confianza y su propia certificación es lo que garantiza que el producto no ha sido manipulado y no se ha utilizado ningún producto químico.

La Associació Solidaria cafè Rebeldía-Infoespai hace la compra del café conjuntamente con las y los compañerxs de Paris (Francia),  ya que la cantidad que pedimos es de 3.000 kilos y no nos sale a cuenta -transporte marítimo- hacer la compra en solitario. Esperamos en un futuro próximo poder pedir un contenedor!

El café llega verde al almacén de Alternativa3 (Terrassa, Barcelona) y es allí donde se tuesta y empaqueta. Una vez llega a nuestro almacén y espacio de trabajo, se colocan las etiquetas y se preparan las cajas para su distribución.

Los pedidos se harán por correo electrónico, una vez confirmado se enviará la cuenta donde se efectuará el pago. La entrega se efectuara en un máximo de diez días laborables, una vez efectuado / recibido el pago. El coste del transporte irá a vuestro cargo. Os recordamos que tenemos dos tipos de productos:

  • paquete de café molido de 250gr a 3,25€ *
  • paquete de café en grano de 1kg a 12,20€ *

 

*ERT ARGENTINAS (Empresas Recuperadas por las Trabajadoras)*

El experto en ERT Andrés Ruggeri nos ha facilitado el siguiente enlace para que vayamos entreteniéndonos: http://www.recuperadasdoc.com.ar/guiaargentina.html [9]

Entre la diversidad de actividades productivas que abarcan las ERT en Argentina señalamos al azar unas cuantas (copiamos textualmente):

  • Fabricación de calzado: botín de fútbol, botita de caucho, botita descarne, zapatilla lona inyectada, zapatilla náutica de lona, calzado para niños, calzado social, zapato de descarne.
  • Confección y comercialización de productos derivados del algodón: gasas hospitalarias en crudo, lienzos, cobertores de fardos de fibra de algodón, trapos de pisos y rejillas. Confección y comercialización de cortinas, edredones, colchas, cubrecamas, frazadas, manteles y repasadores. Confección de camisas de vestir en poliéster y algodón, ratier.
  • Fabricación en vidrio – durax- de vajilla, bazar, platos, vasos, regalería. Fabricación de recipientes de vidrio: jarras, floreros, frascos de vidrio
  • Fabricación de heladeras de un frío (3 modelos), con freezer (2 modelos) y exhibidoras.
  • Elaboración de vajilla de cerámica
  • Elaboración de Bolsas de Papel
  • Producción de pinturas.
  • Fabricación de Rifles de aire comprimido de 4 ½ y 5 ½/
  • Productos en base a chocolate: bombones, barras de chocolate, chocolate casero, granizado, pastillas, alfajores, confites, turrones, huevos de pascua, huevos italianos y figuras de chocolate

Ruggeri queda a la espera de que le indicamos en qué productos podríamos estar interesadas para iniciar contactos con las trabajadoras argentinas en lucha.

 

*SAL, HARDWARE LIBRE, CAMISETAS.*

Desde Faircoop, con quienes estamos colaborando codo con codo para sacar adelante el proyecto de compras colectivas, también se está recabando información, concretamente de tres productos: sal, hardware libre y camisetas. Los productores contactados, de los que esperamos noticias pronto, son una cooperativa de Creta adherida a Fairmarket; la fundación Raspberry Pi y compañeras kurdas de Rojava, otra región del mundo donde se construyen alternativas de vida comunitaria sobre los escombros del Estado.

 

*IDEAS Y SUGERENCIAS*

Por último, os invitamos a que compartáis productos interesantes, productores afines, así como cualquier idea o sugerencia que se os ocurra para impulsar esta red de compras colectivas que esperamos construir con vosotras.
En el siguiente enlace podéis entrar al pad del orden del día de la Asamblea de mañana y anotar vuestras aportaciones:
https://pad.riseup.net/p/Asamblea_Canica_15S [10]

No recibir mensajes de difusión (ofertas, docs, etc):
http://intercambios.lacanica.org/es/user/110/account/edit [11]

Correo generado por Comunidad de Intercambio La Canica
Visitanos http://intercambios.lacanica.org/es [12]
[1] http://intercambios.lacanica.org/es/node/350
[2] http://intercambios.lacanica.org/es/user/81
[3] http://intercambios.lacanica.org/es/node/347
[4] http://intercambios.lacanica.org/es/node/346
[5] http://intercambios.lacanica.org/es/node/345
[6] http://intercambios.lacanica.org/es/node/348
[7] canica@riseup.net
[8] http://intercambios.lacanica.org/es/node/349
[9] http://www.recuperadasdoc.com.ar/guiaargentina.html
[10] https://pad.riseup.net/p/Asamblea_Canica_15S
[11] http://intercambios.lacanica.org/es/user/110/account/edit
[12] http://intercambios.lacanica.org/es

 

BOLETÍN DE NOVEDADES Nº8

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La proximidad de una nueva Asamblea de La Canica y el reciente acontecimiento, el primer mercado organizado por el Nodo de Carabanchel, justifican una nueva edición de nuestro Boletín de Novedades. A estas razones, añadidle la primavera.

Este número octavo se va a centrar casi íntegramente en un apasionante reportaje de investigación: estadísticas de La Canica. ¿Cuántas socias somos? ¿Cuántos intercambios hemos realizado? ¿Cuál ha sido su valor? Datos que nos han estado vedados hasta ahora porque el software que usamos es libre en más de un sentido y se niega a darnos las respuestas. Pero, antes, un comunicado de interés público:

ASAMBLEA Y LISTA DE CORREOS

La Asamblea de La Canica será mañana, 2 de junio, a las 19h, en el local del Nodo de Carabanchel (c/Linares, 7, metro Oporto)

Puedes encontrar el orden del día, que estamos confeccionando entre todas, en: https://pad.riseup.net/p/canica_2_junio

Si no has recibido esta convocatoria de Asamblea por mail hace unos días es que no estás inscrita en la lista de correos de La Canica. La lista de correos es el medio de comunicación de todas las socias de La Canica. Al hacerte socia de La Canica, te deberían dar de alta en la web (desde donde enviamos este boletín) y en la lista de correos. Pero puede pasar que a la compañera que te dio de alta en la web se le haya olvidado inscribirte en la lista. Si ha sido el caso, envía un mail a canica@riseup.net y lo arreglamos enseguida. Algún día quizá te toque a ti hacer algún alta y verás que es fácil olvidarse de estas cosas.

ESTADÍSTICAS DE LA CANICA

Como sabéis, La Canica no está preparada para proporcionar automáticamente estadísticas. Se podría adaptar la aplicación para esta función pero las compañeras del grupo de trabajo de informática no se han puesto a ello por varias razones. En primer lugar, hay saturación de trabajo y otras mejoras pendientes que tienen prioridad. En segundo lugar, no parece práctico dedicar tiempo a tunear Community Forge –así se llama la aplicación que usamos- cuando hay compañeras que se están pensando proponer una migración al Integral CES, una aplicación más versátil para realizar intercambios entre Comunidades.

Con ocasión del primer mercado organizado por las compañeras del Nodo de Carabanchel, hemos recolectado algunos datos estadísticos de nuestra Comunidad. La tarea ha sido tormentosa porque la hemos tenido que hacer artesanalmente, pasando datos a mano en un Excel, pero nadie dijo que el periodismo de investigación fuera fácil. Vamos a empezar con la pregunta del millón: ¿Cuántas socias somos? El programa de La Canica nos identifica por un nombre y número de usuaria. Nuestro número de usuaria coincide además con el número de altas que se habían registrado en La Canica en el momento de nuestra inscripción. Es decir, si tenéis el número de usuaria 61 significa que se acababan de hacer 61 altas en La Canica cuando os inscribisteis. El dato es fiable al 100% porque el programa no reasigna los números de las socias que se dan de baja. Si la socia con número 3 se dio de baja, ninguna otra socia volverá a tener ese número. Hasta aquí, todo perfecto. El problema es que el programa no informa de las bajas. Sencillamente, elimina el nombre y número de usuaria de las socias que se han dado de baja. Sabemos con exactitud que el día 21 de mayo dimos el alta número 180 en La Canica pero no tenemos ni idea de cuántas socias somos en realidad porque no tenemos informes de bajas. El programa no tiene esta función y para averiguar el dato hay que entrar en la pestaña de “habitantes” de La Canica y puntearlos uno por uno. El programa ni siquiera te proporciona un listado de socias por orden numérico y sólo da un listado de socias por el orden alfabético del nombre de usuaria. La tarea de sacar así el número exacto de socias de La Canica ha sido muy aburrida. Pero ahí va el dato, por fin: En La Canica estamos inscritas a fecha de hoy 139 socias. Puesto que hemos registrado el alta número 180, se podría deducir que hemos tenido 41 bajas. Pero afortunadamente no hemos tenido todavía ninguna baja… real. Recordamos que antes de la constitución formal de La Canica la aplicación estuvo en pruebas durante meses y se crearon multitud de socias fantasma. Cuando La Canica se puso en marcha todos estos personajes de ficción se borraron del sistema.

Vayamos a otro dato interesante: ¿cuántos intercambios se han realizado de momento en La Canica? El programa dice que vamos por el intercambio número 450, realizado ayer, 31 de mayo, entre la librería Eleutheria y el colectivo Volleras (concretamente un libro titulado “Contra la pureza”, que nos tendrán que prestar algún día). Pero no vamos por el 450. El 21 de mayo de 2016 el programa decía que íbamos por el intercambio número 426. Nosotros los contamos aquel día de uno en uno y en realidad sólo se habían efectuado 359 intercambios. De nuevo, la explicación del desajuste es que el programa no contabiliza las anulaciones. Por ejemplo, aquellos personajes de ficción a los que dimos de baja hicieron también intercambios ficticios de catapultas y cálices que hubo que borrar del sistema (no es broma: catapultas y cálices). Además, los administradores tienen que cancelar ocasionalmente intercambios que no llegan a validarse, normalmente por errores en las anotaciones de las socias.

¿Cuál es el valor total de lo intercambiado en esas 359 operaciones? Pues, exactamente, se intercambiaron productos y servicios valorados en 4.478,52 canicas. Por el efecto reductor del balanceo, la suma de los saldos positivos de todas las cuentas de La Canica después de las 359 transacciones es de +1.534,89ç y la suma de los saldos negativos -1.534,89ç (es decir, tenemos 0 canicas, las mismas con las que empezamos y justo las que necesitamos).

¿Cuántas socias han participado en al menos uno de los 359 intercambios? 76 socias. O sea, 63 socias de La Canica no habían realizado nunca ningún intercambio a fecha 21 de mayo de 2016. 26 de ellas son socias desde hace más de un año y 23 son socias desde hace menos de cuatro meses. Las otras 14 se inscribieron entre estos dos tramos temporales (es decir, tienen una antigüedad como socias de entre 4 y 12 meses).

Son datos que dan qué pensar, ¿no? Pero nuestro trabajo de investigación concluye aquí. Las conclusiones se las dejamos a la Asamblea, que piensa mejor que cualquiera de nosotras por separado.

RUMORES

RCA. Gran feria de la autogestión. Se rumorea que la RCA tuvo Asamblea el sábado pasado y acordó ensamblar un grupo de trabajo para intentar organizar una gran feria de la autogestión en noviembre de 2016. Nuestras fuentes dicen que la intención es juntar en un mismo espacio a colectivos autogestionarios de todos los pelajes, educativos, culturales, de producción y consumo, comunidades de intercambio, etc., y montar mercados, exposición de cervezas artesanales, distris, talleres y conferencias, conciertos y obras de teatro, etc.

Próximo mercado de La Canica en Lavapiés. Se rumorea que el primer mercado de La Canica organizado por el Nodo de Carabanchel dejó buen sabor de boca a algunas compañeras de Lavapiés, quienes estarían pensando en hacer la experiencia piloto por el barrio. El tiempo dirá.

OFERTAS Y DEMANDAS

Tradicionalmente, incluíamos una sección para anunciar las últimas ofertas y demandas pero ya va siendo hora de que os acostumbréis a consultarlas vosotras. La web mejorada de La Canica incorpora además una sección donde podéis consultar cómodamente sin necesidad de introducir clave. La variedad de productos y servicios ofertados y demandados, como podréis comprobar, se está ampliando a muy buen ritmo.

http://lacanica.org/